Translate to English, ya!

miércoles, 16 de mayo de 2012

Muñecas decapitadas y despertar sindicalista


Odiosos, babosos, ya no queremos osos. 
                                                                            H. J. S.

Carmen: cruza maldita entre cachiporra y lestrigón. Usa una gorra con visera para no convertir en piedra con sus ponzoñosos ojos a los súbditos de la línea 3 de la packhouse; no quiere petrificarlos para poder cagarlos a pedo porque están haciendo pésimamente su trabajo (o no, pero da igual). Sacó muchas ideas acerca de maltrato y tortura psicológica de los Dementores, seres potterianos que absorben la alegría y eventualmente el alma. A Carmen la Supervisora, eso le sale muy bien, graci'a'Dió. Es estricta, robusta, soberbia, está en pareja con una especie de Neandearthal moreno al que trata como un esclavo. Seguramente en el jardín de infantes no le enseñaron las palabras mágicas (hola, chau, por favor, perdón y gracias), pobrecita. La vamos a extrañar un montón, seguramente, eh.

Vincent: un Simio con todas las letras, con perdón para los simios. A sus ¿cuarenta y algo? años, sigue pensando como un niño imbécil, intenta actuar como el "macho alfa", un concepto que le deben haber comentado durante su probable estadía en la prisión. Igual, no lo entiende. Intenta ocultar las canas bajo su despreciable gorra, gruñe, grita como un nabo, usa remeras sin mangas, levanta más peso del necesario para caretear su fuerza, mueve los deditos mientras recita una ininteligible letanía que intenta ser un repetido "grower change, pick up your donors", pero no se entiende un carajo. Se cree que se palea (merca, papusa, frula, como se prefiera), y tiene una capacidad sobrenatural para acechar desde cualquier ángulo y re cagar a pedo a cualquiera que esté en actitud de infringir alguna regla. Sorete, bruto, hace chistes tontos y se los auto-festeja exageradamente, riendo en forma forzada.  Tiene actitudes que intentan ser de "galán" con toda mujer que considera atractiva, pero en realidad se ve como un orangután sacudiendo la pelvis contra un póster de Lita de Lázari en pose provocativa (en camisón y enaguas). Pobre infeliz.

Elipsis.

Caminando por la ancha acera sin tendido eléctrico, contemplando las colinas detrás del irregularmente copado barrio residencial, pienso en cómo cambió mi opinión acerca de Lanata, de ser un groso pasó a ser un fumador obeso que se copia a sí mismo y "se la cree" demasiaaaado.

También recuerdo que hace un par de días nos sentíamos pequeños rebelde-burgueses, que a raíz de una especie de gruñido cavernícola excepcionalmente violento de este forro supervisor (Vincent, de ahora en más,  "V"), comenzamos a organizar una pequeña protesta, un amague chistosísimo de rebelión contra "los que nos oprimen", encarnados todos ellos en la figura despreciable y patética de V, el Primitivo.
Durante el turno empezamos a agitar a todos, así en voz baja, a que todos íbamos a caer en la oficina a presentar quejas contra el energúmeno de V, ¡así lo hacían cagar fuego (echar)! Bueno, las horas pasaban, y las principales damnificadas por el episodio del día anterior (el "¡grwaaawww!" de V), jerárquicamente superiores a nosotros, nos actualizaban sobre el curso del pobre simulacro de motín. Todo terminó ese día como empezó, más el chisme dudoso de que V estaba bajo investigación, que a la próxima cagada que se mandara lo rajaban para siempre de la packhouse, etc. 
Bah. Al final todo el proceso terminó como las Barbies casi-decapitadas que habitan el piso de la ducha en la casa donde vivo... el movimiento acéfalo se anestesió ante la incertidumbre, mientras la lluvia de la bañera saturaba los rubios cabellos plásticos.
Agurtzen, loco!

Sabios resabios de escabio sobre el astrolabio

Sobrio en la gran bacanal
río, observo y analizo
dudo de las apariencias
y contemplo bien perplejo
lo agridulce del festejo
e indeseables consecuencias
de someterse al Hechizo
Escabio: entre el Bien y el Mal

En la sangre de Mick Jagger
yace un pútrido secreto
cónyuge desparramada
en la mesa, pobre mujer
sombra de lo que fue ayer
y hoy no es más que una borracha
(alcohol, faso, líos, tiempo)
abrazada al frío váter

Postales de decadencia
vómito olor desmayo oscuro
ruido hastío grito mareo
confusión inglespañol cumbia
gente apiñada negra rubia
el karaoke, agrio solfeo
haciendo tremar los finos muros 
buena falta de decencia

Empujones bien confusos
invitadas extranjeras
danza desenfrenada
beodos semiinconscientes
mareados convalecientes
bien inmersos en la Nada
sensaciones pasajeras;
Moderado sea el Abuso.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Onda argentokiwi y quilombo en la packhouse

Voy a vestirme de Río Aborigen, voy a caminar el Tiempo y fundirme en el Agua.
Sancamaleón


"¡Ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! ¡Uahhhhaeee sshdioeshdskad! (sonidos ininteligibles/ guturales)"
Ése fue el  momento en que sonó una alta canción de Los Calzones ("Siempre yo te sigo a todas partes"), donde el Fran capo comenzó a rebotar de aquí hacia allá, gestionando la formación de una falange protectora de la emoción musical argenta, en la Fiesta Latina del Temple Bar de Tauranga.
Ese episodio -aparentemente conservado inalterado en la memoria- hace cuestionarse la validez de los recuerdos (¿quiénes éramos exactamente los que saltábamos abrazados? ¿La canción era ésa o una de Xuxa con Marilyn Manson?). Más o menos como Cami frente a la máquina de fichar en Seeka, cuyo mínimo movimiento pélvico fue exagerado y sobredimensionado hasta el hartazgo por la memoria de un -burlón- servidor (o sea yo, jaja).

Lo único permanente es el cambio, decía Tito Einstein. Lo único dudoso es lo que creemos cierto, agrego estúpida e irreflexivamente. Cavilando un poco, agrego que si no se plantea una tesis, jamás se pone a prueba y por lo tanto es irrelevante hablar de verdades o falsedades.

O más bien, la "verdadera falsedad" es eso que a veces llamamos diplomacia, que coquetea con la hipocresía, pero que pareciera imprescindible en esta sociedad teóricamente pacífica en la que estamos inmersos. Somos buenos en apariencia, no bardeamos en prácticas obvias (no robamos papel higiénico de los baños públicos, como cierto compañero de trabajo, por ejemplo). A la gente que no nos cae bien, igual la saludamos educadamente y todo. Pero capaz contamos sus hechos poco felices a sus espaldas, obtenemos una leve pero gozosa sensación de complicidad, con un dejo de picaresco morbo, y sabemos que no estamos haciendo algo bueno por la Humanidad en general, pero nos encogemos de hombros y no cambiamos ni un ápice. Es la llave de salida de la negatividad generada en la vida de estilo proletario que todos llevamos. Es preferible eso antes que hundirse en la frecuente corriente de alcoholismo, que como un río de tácito conocimiento baña los adormecidos encéfalos de muchos habitantes de esta Nueva Zelanda rural que hasta ahora hemos podido vislumbrar. Cuando estamos a punto de desdeñar la hipótesis de la pandemia etílica, vamos a un cumpleaños y en el camino nos cruzamos con 6 licorerías (una por cada mil habitantes de este pueblo, aprox.). En el cumpleaños mismo, además, mientras la Ceci preparaba un inocente Cuba Libre la beoda dueña de casa comenzó a reptar y arrastrarse en su dirección, de una manera muy similar a los movimientos de Samara, de La Llamada. La tragicómica escena le dio el toque extravagante a la noche, o al menos eso creo recordar. La memoria, ese fluido amorfo que moldea una realidad creíble pero a veces ligeramente distinta a la ocurrida, pinta una capa de alevosía a ese desafortunado episodio.


------------------------------------Elipsis-----------------------------------

"¡La mirada sobre la fruta! ¡No quiero escuchar tus excusas!" tronó la voz de Carmen, la agria y prepotente supervisora de la línea 3 de la packhouse de kiwis Seeka Oakside. Cami, frente a mi boca de expendio de frutos, prefirió mantener la educación y no contestarle, a pesar de que la energúmena no merecía ninguna clase de cortesía. Debido  -quizá- a algún problemita en el hogar, Carmen -mucho más insoportable que la semana previa- coartó nuestra libertad de expresión, en el medio de una constructiva y levemente acalorada discusión sociopolítica. Uno intenta conversar el Mundo, y el mismísimo "país represor" (personificado en esta maléfica señora, según la genial y ácida Dani M.) bloquea los canales de comunicación. 

Haciendo uno el trabajo mejor que la mayoría de la gente ahí, se gana una reprimenda por hablar... de alguna manera parece una alegoría sobre cómo la fuerza bruta de la Ignorancia se siente amenazada por el Conocimiento y la gente que dialoga críticamente, acerca de temas que no entendería aunque fuera en su propio idioma nativo. O capaz que a la maori le importa nada el conocimiento, pero le fue mal en el casino, empeñó una de sus ballestas preferidas (usada para cazar asiáticos en las inmediaciones de Maketu) y ahora anda caliente con el Universo.

Todo eso no quita que la mujer ésa no mereciera mínimamente una bombita molotov -mal hecha por alguno de sus subalternos- sobre la probable carcacha que posee como auto, unos chirlos en las nalgas de su esposo e hijos (si es que tiene), y un curso de manejo del enojo con Jack Nicholson, como en Locos de Ira. ¡Putaaa! Jaja. Bueno, sirve para ejercitar la tolerancia y la paciencia, nos ponemos en zen como hace el tío de Ricky, el nochi (invertir sílabas para entender el gentilicio en código) que practica tai chi. Capaz que esto sea en sí mismo catártico, o no... quién sabe. Realmente "No somos nada", pienso mirando el firmamento estrellado y calmo mientras recuerdo la elemental pero pedagógica sabiduría del Marian.

(Nota: hay un espacio en los comentarios reservado para la ingeniosa y soez blasfemia difundida por Dani M.) :)

En fin, como reflexión después de este breve mes y medio acaecido en estos pagos, doy fe de que el país funciona de manera cien veces mejor a la Patria argenta, pero el que pinta todo color de rosa predispone a unas expectativas infladas. Pintadlo de negro, como bien nos enseñaron los Rolling, que a partir de ahí la situación sólo puede hacerse más luminosa.
Sayonara!

PD: humilde homenaje a Facundo Cabral, a varios meses del abandono del envase y comienzo de la existencia definitiva. Para tener una idea de este espíritu grandioso, referirse a  http://www.yogakai.com/cabral.htm

Nación es el concepto
De unión que nos agrupa
Aunque a muchos los engrupa
Creyéndose como excusa
Que el odio a los forasteros
Hace a un patriota verdadero.

Uno que aceptó a todos y vagó
A donde le guiaron sus ganas
Del errar hizo algo digno
Hermanando tierras lejanas.

Ese alguien se fue hace un tiempo
A peregrinar al Otro Lado.
Pero con la sonrisa en los labios
Cuando las balas extranjeras
Libráronlo del envase gastado.

Sus ojos no respondían
Y el mal crecía por dentro
Mas aun a(n)sí su fuego eterno
De paz y nobleza ardía.

Un Trovador con mayúsculas
Poeta simple y valeroso
Ferviente, humilde y donoso
Dejó que lo hermoso surja.

Gran hambre de mundo tenía
De la gente, de la travesía
De regalar la Palabra
Con el donaire tan suyo
Que en tanto poema se labra
Escrito en aire, papel y yuyo.

El cosmos está en deuda
Con un rapsoda tan diestro
Inmortal aun luego de muerto
Tu Verso renace y leuda
El Pan de este mundo nuestro.