Dijo alguna vez el Bagre Pereira, legendario predicador bentónico, "no pequéis o seréis peScados". Al observar la inmensa cantidad de moluscos ASESINADOS -o si se quiere, AJUSTICIADOS- que pasan frente a mí, me permito suponer que habían organizado alta fiesta de la lascivia y la promiscuidad para merecer ese destino, una verdadera Gomorra oceánica. Uff, chabón.
Dentro de la empresa que me ocupa -pobres, menos mal que aún no me conocen- desmembro mejillones, alias mussels en inglés o choritos en Chile, durante 9:30 horas todos los días. Cuarenta personas nos ubicamos frente a una cinta circular por donde desfilan los cadáveres aún humeantes de los bivalvos. Como marcha fúnebre, el rugido ensordecedor de las máquinas adyacentes. Un quilombo de puta madre, digamos. Y ahí estamos un largo tiempo todos los días. "Hermoso" tiempo de introspección y desconexión entre la mente y la realidad externa. El cuerpo muta a robot, a engranaje autónomo del sistema productivo.
Aquí los mencionados Hijos de Puta.
Entre los numerosos ensueños que se suceden dentro de cualquier día recuerdo un proceso mental bastante ilógico. Mientras abría automáticamente los mejillones cortando el músculo flexor en la cara interna de una de las valvas pensaba... como siempre (en pelotudeces).
"Tuc, tuc, tuc, qué fácil. Es como un deporte sencillo. Deporte nuevo. Entra cuchillo, salen las tripas, decía Homero. Bien, bien, cada mejillón equivale a un km de viaje en Tailandia. Admington. Ádmington. ¿Cómo admington? Es BADMINTON. Admington suena a suburbio residencial de una ciudad inglesa de tamaño mediano. Pero esto que veo no es lo mismo. Uf, corté un pedazo de la carne de éste. Ya fue, no me está mirando ningún supervisor. Hay un tipo mostrando varias raquetas con doble mango; claro, porque en el admington siempre se le pega de revés a dos manos. Varias raquetas son negras, y el encordado es muuuy pequeño. Qué raquetas incómodas e inútles. Ché, qué buenos choritos, todos estos están calentitos, se pueden abrir sin usar el cuchillo. ¿El admington se juega muy distinto al badminton? ¡Eh! ¡Smoko! ¡Recreíto, síiiiii, vamooos!".
Estás posando, flaco, no te la creés ni vos la foto.
Algo así son las divagaciones. O algunas de ellas. Así pasan las horas, hasta que toca hacer la meticulosa limpieza, hora y media de fregar más detalladamente de lo que alguna vez hayas hecho en tu vida. Pero bueno, parece que lo vale. Espero. Creo.
Mientras tanto, si en algún momento se encuentran en un país primermundista y les ofrecen mejillones importados desde NZ, no los compren, por si alguno pasó por mis profanas manos.
Mentira, jaja. Sayonara!
PD: aprovecho para recomendar uno de mis dos blogs preferidos sobre working holiday en NZ, el del genio Bernardo Carignano (www.yomeanimoyvos.com.ar). Ídolo total, aunque la próxima publicaré mi superpreferido de toda la historia para siempre amén :D)
PD: aprovecho para recomendar uno de mis dos blogs preferidos sobre working holiday en NZ, el del genio Bernardo Carignano (www.yomeanimoyvos.com.ar). Ídolo total, aunque la próxima publicaré mi superpreferido de toda la historia para siempre amén :D)
Oda a los intensos (para Karina Celser)(2° versión)
Bienaventurados los intensos
Los que buscaron y rebuscaron
Adentro y afuera de sí
Y entendieron que todo es pasión
Todo pasa por la energía invertida
El entusiasmo, las ganas y la fe.
Bienaventurada vos, si te encontrás
Haciendo fervientemente lo que amás
Siendo vehemente en lo que creés
Los que buscaron y rebuscaron
Adentro y afuera de sí
Y entendieron que todo es pasión
Todo pasa por la energía invertida
El entusiasmo, las ganas y la fe.
Bienaventurada vos, si te encontrás
Haciendo fervientemente lo que amás
Siendo vehemente en lo que creés
Porque lo que trasciende,
Sea bueno o no tanto
Es todo aquello que arde
Como un fuego puro e infinito
Es lo que sale de las convicciones
Grabadas en piedra en el alma.
Sea bueno o no tanto
Es todo aquello que arde
Como un fuego puro e infinito
Es lo que sale de las convicciones
Grabadas en piedra en el alma.
Lo que sos te excede
Más allá de que no te interese demostrarExudás tu esencia cristalina
Aunque no todos la merezcan
Cuando bajes al Mundo
Vas a entender de qué hablo.
No cejes, no dejes, jamás
No sigas por el camino recto,
y obvio y común
Saltá a un atajo riesgoso
Con fuerza, con ansias
Que se note tu presencia entusiasta
Cuando te despegues del resto
Gritando fuerte lo que defendés
Arremetiendo contra toda traba
¡Única! ¡Intensa!