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lunes, 19 de marzo de 2012

ArrivederLa, Auckland!


Hipótesis de un tiempo pasado: en un Universo paralelo un tipo como yo posiblemente deseara agregar dramatismo y suspenso a su expedición a tierras distantes. Para ello saltearía adrede el paso de acreditación en el minibús de Manuel Tienda León que lo habría de transportar al porteño aeropuerto de Ezeiza, lo vería luego alejarse indolente, y a continuación agregaría emoción persiguiendo al mencionado minibús durante tres cuadras, corriendo lo más velozmente que sus mochilas colgadas le permitieran.
Bien, ahora asimilemos la situación en ESTE Universo, donde un zoquete (digamos, yo) hizo lo mismo, con la salvedad de que en lugar de hacerlo adrede todo fue causado por un efecto colateral de su liviandad mental. ¡Qué boludo!

Auckland como ciudad turística en sí misma no da para más de 3-4 días, tiene otras atracciones a algunos km, playas tipo Mar del Plata, alguna que otra isla volcánica con pajaritos medio “engaña pichanga”, etc.

Otras curiosidades: no sé si lo dije o no, pero  es rarísimo cruzarse con personas menores de 18 años. E imposible ver mayores de 60, al menos hasta ahora (5 días en Auckland) no vi ni uno. Otra cosa, todas las bicis son de carrera acá, total, las calles son tan lisas que te dan ganitas de frotar tu mejilla contra el pavimento, jamás –jamás- un pozo. 
La convivencia es genial entre todas las etnias y orígenes, pero aun así no son comunes las parejas mixtas (quizá por el carácter incipiente de este crisol cultural).

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Domingo a la mañana, luego de la noche del Día de San Patricio (patrono de Irlanda, el color verde y las cervezas), nadie en las calles. Luego del clima de joda de la víspera (lleno de gente pelirroja, deben haber surgido irlandeses por generación espontánea y al finalizar el único día del año en que son súper-estrellas se transforman otra vez en sapos, o quizás se elevan a los Cielos), me dispuse a una caminata matutina cuando escuché sonoros topetazos. Suceso inusual la ocurrencia de ruidos fuertes, después de buscar encontré la fuente: un maorí (creo) rompiendo una vidriera de una licorería con un objeto contundente. Lamentablemente no recordaba el número de la policía, y es poco común verlos en las calles (¿para qué, si nunca pasa nada?) así que me quedo con la “anécdota” de ver un caso de saqueo en uno de los países más seguros de la Atlántida. (¿?)

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El museo es tan imponente como acendrado (¿?), una magna edificación sobre un amplísimo parque en la cumbre de un volcán extinto hace bastante, algo así como 1 B.T. (una bocha de tiempo), igual hay algunas salas y objetos que son aaalto curro, no dan para museo ni loco, como una vitrina con enseres escolares que datan de 1950 (un pizarrón, tizas, etc.) (Cualquieera, jaja.)
Hay también muchísimo arte maorí y de otros pueblos emparentados, de las islas cercanas (Fiji, Samoa, Islas Cook, Kiribati, Tonga, etc.), esqueletos de animales, un elefante disecado, infografías sobre ciencias naturales y sobre historia del país, de la 2° Guerra Mundial, etc. Muy bueno en general... Lo que no puedo decir del Museo Marítimo, una estafa con todas las letras (excepto quizá la “e”), pero al menos entablé conversación con un viejo lobo de mar local, que me contó relevantes detalles de los barcos que se veían por allí (le entendí aproximadamente un 5% de todo lo que dijo, cerradazo acento el hijo de mil).
Del zoológico diré que está piola, pero la lluvia no ayudó, y que me cobraran el inexacto plano tampoco, vistessss. Igual valió la pena, ver al kiwi (ave) y tener a metros emúes, walabis y rinocerontes estuvo bueno, como así también apreciar las increíbles aves autóctonas.
La excursión hacia la cima de la Skytower también, pero le hace perder un poco el aura de misterio y grandeza inexplicable, como temiera el mercader árabe de El Alquimista acerca de su futura y nunca realizable visita a La Meca.

Como conclusión general acerca de la ciudad, y antes de partir hacia el Interior Salvaje (¿?) diré que su ambiente calmo e increíblemente cosmopolita, y las posibilidades de desarrollo en varios aspectos la hacen una ciudad muy interesante, así que no podría descartar vivir un par de meses antes de partir de esta nación en donde las cosas simplemente funcionan como deben, debido en parte a la ausencia casi absoluta de corrupción; el dinero invertido da resultados evidentes. La gente hace lo que debe hacer y no se caga en los demás. Lo que en Argentina es utópico acá es natural.

Sayonara!

Malechorarrepentid@

Un vaivén que va a destiempo
La vida inerte renace
Que estoy vieja, vaya y pase
Pero por añadidura
La duda se yergue dura
Tras mi vida de maleante

La conciencia no mordía
Los dedos que con esmero
Extraían el dinero
De carteras abultadas
Y así marchaba el currito
Ya consagrado a delito
Cuando el chumbo ejercitaba

Con la frula coqueteaba
De ambos lados del negocio
Dos ambiguos equinoccios
Dos diademas enlazadas
Con mil púas oxidadas
Fueron cercando de a poco
Cualquier resto de decencia
Si es que un rastro aun quedaba

Tres abortos que no fueron
Y que a esta madre padecen
Maldígase mi simiente
Por engendrarlos bastardos
Siendo incapaz de criarlos;
Otra tachuela en mi mente
Me escoce porque a su suerte
Los dejé desamparados

La vida de capamafia
Es banal, agria y vacía
Pero era lo que tenía
Y lo que sigo teniendo
Más unos cuantos gamberros
Que mal fingen obediencia
¡ay de esas torpes conciencias
Turbias cual charco negro!

Porque amigos nunca tuve
En esta hora aciaga afirmo
Vivir sola es un desvío
Que da alivio momentáneo
Pero con ganas entraño
Unir a otro el camino
Porque ser un ermitaño
Sirve pa’ quien no está vivo.

Metal suave y asesino
Acaricia mi tristeza
Despedazar mi cabeza
Es su último destino
Absurdamente persigno
Éste, mi rostro profano
Justo antes del balazo
Que da fin a esta tragedia


jueves, 15 de marzo de 2012

¡El-que no salta-es-un-chino!


Ráfaga de primeras impresiones

Cuando se llega a un sitio tan familiar y disímil a la vez, se pregunta si acaso esto no es un área “britanizada” secreta, dentro de la propia región pampeana argentina.
También es inevitable intentar establecer cuánto hay de cierto en lo que contaban los que vinieron antes, acerca –por ahora- de esta pequeña gran ciudad llamada Auckland, dentro de esta pequeña gran nación llamada González Chávez, eh, digo, New Zealand.

(En un paréntesis, el viaje fue aceptable.) (En otro, diré que la comida es pésima, que los panes y “facturas” –si se me disculpa el eufemismo- acumulan varios jet lag, deben haber recorrido el mundo varias veces, para estar tan húmedas e insípidas.) (Y en el tercero y último, que por lo que hablé con mi compañera de asiento, mitad kiwi mitad tongana (¿), que no hay mucho hincapié en el aprendizaje de geografía, para no decir ninguno. Pero bueno, hey, en algo podían fallar.)

Esa exageración, por ejemplo, acerca de la cantidad de asiáticos que superpuebla ésta, la ciudad más grande del país (mucho más que la capital, Wellington). Bueno, no es ninguna exageración, hay muchísimos orientales, especialmente chinos y coreanos, que son una inexplicable mayoría en las calles. Pero la metrópoli es asombrosamente cosmopolita, no es raro cruzarse con tipos con turbante, africanos, hindúes, samoanos (le llamo así a los pobladores de las islas cercanas, en mi incapacidad de diferenciar), maoríes y gente tipo europeo (entre los que nos incluiríamos). Ayer debo haber escuchado más o menos 20 o 30 lenguajes distintos, al menos entre los que hablo yo (paaah, que no era políglota el loco). También obvísimos viajeros de tooodos lados, en la ciudad y en el Backpacker (Hostel) donde estoy, supuestamente el más grande del hemisferio Sur, según me refirió un tosco y hablador conserje maorí.

Otra cuestión que no creía era la del orden y la limpieza. Fuck yeah, a pesar de ser una urbanización tan activa es increíblemente calma, jamás una bocina, jamás una frenada fuerte, ni gritos, ni humo tóxico, ni asiáticos (¿?) mentira, jaja. Es que se respetan las normas, nadie, NADIE, cruza la calle con semáforo peatonal en rojo, no importa que no vengan autos (desde el otro lado, ¿vieron? Son tan zoquetes para manejar como los ingleses, no saben que lo el volante DEBE estar del lado izquierdo porque si no… no sé, es medio raro). Y como cortan los dos semáforos a la vez, se puede cruzar en diagonal, e incluso realizar proezas acrobáticas en la intercepción de calles o grandes avenidas de reluciente pavimento.
Tampoco un papel en la calle, nada, lo que hacen los limpiadores (al menos hasta donde llegué a ver) es repasar las veredas con un carrito pulidor. Muy loco.

En la ciudad hay varios parques, uno de ellos genial, donde a metros del epicentro de rascacielos (en el Central Business District, microcentro) se yergue una loma de una calidad parquil (¿?) genial, aire puro serrano y pastito acolchonado, sin insectos ni cacas de perro (no hay animales callejeros), donde la gente a las 5 de la tarde – el 95% de los comercios hacen ese horario- se tira a vegetar ociosamente y a sentirse superior al resto del Mundo.

Ahora me estoy dedicando a recorrer un poco, hacer los trámites imprescindibles, y meditar los próximos pasos.


Por ahora creo que serán:

Izquierda – derecha –derecha-izquierda – saltito de Los Simuladores



That’s all, folks!

PD: durante el verano trabajé en un café, franquicia de Alfajores Balcarce, y el obsevar patrones de compra según parámetros socio-sexo-etarios, salió esta bazofia:

El cliente con nostalgia
Pide docena de hojaldre
Y el que llega muerto de hambre
Lleva dos de chocolate

El de nuez o el budincito
Marchan pal refinado
Y al que el dulce lo ha tentado
Compra dos o tres conitos

Frutilla pa las muchachas
De fruta pa los mayores
Mas de leche son mejores
Si de textura se trata

Las galletas de limón
Las prefieren los burgueses
Choco blanco me parece
Que los lleva algún panzón

Al hambre pseudoafricana
La aplaca bien un batido
Llenador y muy fresquito
No te deja con las ganas

Si son ricos los Balcarce
La gente inquiere, curiosa
Cansa la chusma mañosa
¡vayansé a comprar a Havanna!

jueves, 8 de marzo de 2012

Nueva Zelanda: "T menos 6 días"


Bienvenid@s, benvenue, benvenuti, wilkommen, bem-vindos, agrahái-adamday (va en pársel antiguo por si acaso algún extraterrestre o Lady Gaga llegaren a este blog)!

La idea de esta bitácora es [insertar finalidad genial].
Nah, en serio, es compartir pensamientos, intentos de arte, sucesos acaecidos durante viajes en sitios remotos (re-Harley Davidson), tales como Nueva Zelanda, Cristiano Muerto, Perú (la República y el pueblo pampeano), etc.

En el presente momento debería estar intentando empacar indumentaria y demás elementos necesarios para sobrevivir un año en tierras kiwis (neocelandesas, para el vulgo), o dilucidando el problema geométrico-topológico de cómo hacer entrar al charango en la mochila de mano.

Pero no. Evidentemente estoy  procrastinando (acabo de enterarme de que la palabra existe en español ortodoxo),  y en vez de eso me doy al ocio escribiendo recreativamente algo que posiblemente nadie lea, jaja.
Quizá la vida se trata un poco de eso, de actuar sin buscar un objetivo específico, una recompensa definida, una olla al final del arco iris. 
Asimismo, tampoco sé qué estoy buscando y por qué viajaré a NZ, el viaje es tanto respuesta como pregunta.

Desde la dirección del blog (o sea, yo) se alienta el libre intercambio de ideas en el espacio para comentar, incluyendo sugerencias, críticas constructivas, pirañas verbales, palabras de aliento, etc. Todo suma, es como una palmada en la espalda virtual, o algo así. :)
(Y, ya que estamos, se condena terminantemente la ley SOPA y todo su micro-universo de censura y represión.)
(Fuaaa, tiemblan los lobbies imperialistas [¿?])

Para finalizar, una especie de poema (es mucha palabra para designar algo que yo pueda producir, pero no encuentro un término más modesto que signifique más o menos lo mismo) sobre pensamientos aleatorios de mi actualidad.


Torbellino espiritual


Me voy              verdad.
Pero me llevo todo

Las esencias las costumbres
El desorden y las nubes
El ronroneo del mar calmo
Y la costa       palmo a palmo

La nostalgia a la distancia
El quilombo y las fragancias
El misterio en lo que vi
Y el cariño que no di

Llevo también a Bersuit
A Cerati y a Sig Ragga
Guardo dos o tres miradas
El charango y la guitarra

Patios, mascotas y juegos
Consejos de lenguas sin pelos
Retratos sin otro soporte
Que el cristal azul del cielo
(de celestial porte)

Amistad que no mantuve
Y el saber que no retuve
Siestas universitarias,
Tradiciones milenarias

Ocasos rosas amplísimos
Charlas de calle con gritos
Mucha gente encantadora
Y un discurso de tres horas

Corrupción, viveza propia
Con mal mote de criolla
Baja reputación nacional
Qué ocasión pa’ mejorar



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Pero al regresar habrá más
Instantes-trinos eternos
Atardeceres al mar
Brisas del Norte en febrero

Vendré con cargas terrenas
Joyas falsas, baratijas
Cual indio de las Antillas
No creyéndolas verdaderas

Sí con joyas celestiales
Antes inimaginables
Las memorias y experiencias
La vida recién comienza

Algo de lengua china
Y un lazo    hermandad latina
Dos o tres lastimaduras
Y muchísimas culturas

Mayor resistencia al frío
Y añoranza a lo argentino
Al asado y dulce ’e leche
Al mate y la linda gente

Y acaso    ojalá

Un montón de normas nuevas
Y novedosas ideas
Que no queden en veremos
Y que impulsen a algo nuevo