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miércoles, 27 de junio de 2012

La Vida, según Los que Saben: Samoa



Calcada de los más pomposos (grosos) folletos de promoción, gente. Una nación en donde nada malo puede pasar.
Bueno, quizás puede infectarse alguno de los siete raspones que uno se hizo jugando al voley en la playa de blanquísima arena o chocándose con un arrecife filoso al perderse hacienda snorkelling. No se infecta porque sí, es que uno anda en pata todo el día, como en los lugares sagrados. Las zapatillas se sacan antes de entrar al Santuario (en el aeropuerto), y vuelven a colocarse al volver al corrompido mundo exterior (al salir del País).
La herida también se infecta, como decíamos, por causa del agua turbia de una laguna donde uno compartió un rato de nado con tortugas gigantes, y se agravó al meterse debajo de una cascada selvática.
¿Crimen? ¿Frío? ¿Estrés? ¿Contaminación? ¿Horarios? ¿Hambre? ¿Ambición? ¿Mal humor? Pff. Elementos desconocidos acá.
¿Información? ¿Curiosidad? ¿Organización? ¿Libertad religiosa real? Bueno, massssomeno’, la verdad. Mucho falta para optimizar los servicios turísticos, agregarle boludeces a las atracciones para brindar más servicio y poder cobrarlas más caras, etc. Ah, y que los robustos, hospitalarios y alegres samoanos sepan algo de lo que ocurre fuera de su aldea.
(Aclaración: cuando hablamos de “alegres y hospitalarios” nos referimos a los habitantes de las zonas rurales y una pequeña  proporción de los moradores de Apia, la única ciudad propiamente dicha. Ciudad grande = gente desconfiada, caracúlica o simplemente mala.)
(Fin de la aclaración, bastante pedorra por cierto.)
Por otro lado, existen seis o siete ramas del cristianismo, representadas acá por más o menos una iglesia cada 50 habitantes (numerous subjetivos totalmente desacreditados por el Parlamento de Samoa, si lo hubiere).

El grupito de turistas sudacas en plan de vacaciones baratas se tomó un transporte colectivo local (de madera, sin vidrios, con el volante del lado incorrecto) donde todos los pasajeros, locales, saludaron sonriendo. Destacose Selesa, quien indicó dónde bajar para nadar con las tortugas, y de yapa ofreció alojamiento y comida, genia absoluta.
Los viajeros sabían que dicho bus pasaría por el camino de regreso en tres horas, pero al no tener manera (ni necesidad real, ni ganas) de medir el tiempo, la muchachada se relajó, llegó al laguito de las tortugas, se fotografió nadando con muchas de ellas, en algún punto ofendidas y tirando besitos medio agresivos, o quizás eran mordiscos... bueno, no sé. Hasta que en algún momento el conductor del bus hizo su aparición; un personaje entrañable, el tipo.. Esperó a que los pibes se secaran, tomaran más fotitos y caminaran hasta el vehículo -pertrechado con un excelente equipo de audio reproduciendo reggae y otras musiquitas locales de ese estilo-, para luego a mitad del viaje ¡comprar cocos fríos y regalárselos a los pasajeros para que se refrescaran! Un ejemplo de la magia que tiene este querido pueblo del Pacífico, lleno de gente que en algún momento de su vida fue a trabajar a EEUU, Nueva Zelanda o Australia, pero quiso luego permanecer en su país, es decir, en su Paraíso. 
Esta gente la pasa bien, es feliz, incluso FeLIz. Existencia simple, con algo de comida y el cariño de la gente querida es suficiente. ¿Trabajan bastante? Y, sí, como un 80% (?). ¿Tienen muchas posesiones? Ni loco, son pobres vistos desde el punto de vista occidental, pero tienen todo lo que quieren. Tomá, gil.

Continuará... 
(Ah, se hacía el misterioso, el zopenco.)






Rumor brujo, canto coral
turquesa del Paraíso
Pacífico nombre honrar
blanca arena, suelo divino

Pueblo amigable, risueño
recuerdos de tarde playa
la brisa que en el ensueño
eleva espíritu y alma

Encendido el Sol calienta
los físicos transpirados
la simpleza nos alienta
a entender e iluminarnos

En la risa inmensa y pura
de los nobles samoanos
comprendí la ciencia dura
de aceptarnos como hermanos.









viernes, 8 de junio de 2012

El Amor en Tiempos de Packhouse



"Inventaré un químico para que el olor a transpiración de stacker huela a bizcochuelo"
Mardita Sánchez, Segunda Princesa de la Fiesta Provincial del Guiso de Porotos de Témperley.

Cuando sea grande creo que quiero ser como Jim Carrey. No por lo copado, ni lo buen actor, ni por la fama. Únicamente por el dinero, que es lo que engloba a todo el resto de las cosas buenas de la Vida (autos, yates, mansiones, viajes de lujo en cruceros, más dinero, monedas exóticas, esposas esclavas, tráfico de animales en vías de extinción, etc.). Esas cosas que uno empieza a entender cuando tiene una perspectiva un poco más "Commonwealth" de las cosas, es increíble.

Por otra parte, hay montones de otras cosas que uno sabe que nunca podrá entender. Por qué las orejas se ponen coloradas, como si tuvieran pudor propio aparte del que uno tiene en general. Cuál fue la razón de un título de post tan ambicioso y desorientador. Cómo es que en los lugares de trabajo no se emplea el sentido común para pautar reglas que maximicen la productividad en lugar de hacer sentir esclavos a los empleados. Qué creemos que vamos a encontrar en un viaje importante que nos ayude a solucionar lo que no podíamos en el lugar de origen. Para qué estamos acá (en la Tierra, se entiende). En fin.

Algo malo entre lo malo es que a uno se le ocurra algo gracioso, casi digno de ser compartido, y olvidarlo luego, y escribir esto en tono de disculpa. Cuánta hipocresía (¿?).

Si uno encuentra un empleo repetitivo y tedioso pero cuyas largas horas significan buen dinero, ¿debe alegrarse de que finalice? Ahora bien, si el elemento clave es el intercambio cultural, ¿cómo no sentirse extraño, ante la inminencia de la desintegración de un equipo de trabajo así, tan heterogéneo como genial? La risa de la Ceci y de la teutona Julia, las gastadas de Mee Teng y Kwisia, las charlas extravagantes y copadas con los chinos Ricky y Leon, la ternura de Charlene y las malayas Phen y Hong, la complicidad de Ling Ling, las conversaciones de gestos coreanos con Kim y Lia, la salida con Mei Lei, la vagancia graciosísima de Marian y Franco, las apariciones esporádicas de Holly, Jessie y Georgia, la altura moral y humorística de la Consu y la Jesu, la excentricidad tailandesa de Sichuan, la alegría de los gemelos malayos Steven y David, los gritos de joda grosa de las Spice Girls criollas, los chistes chilenos de Gustavo y Marce, el carisma de Santi y su novia Martina, y el largo etcétera de compatriotas reee pillos. En un aparte, la grosísima onda de los colegas del coolstore y de la vida, Santi y Juani, dupla inseparable (¿cuál es cuál? jajaj), y las capas chilenas de la línea 1 y desde el principio de los Tiempos Kiwis (hace dos meses y medio), Caty, Lore y las Danis.

(¿Qué quiero decir con todo el palabrerío sentimental y barato? No tengo la menor idea. ¿Acaso alguien tiene Certeza en la vida? Ah, bueno, eso me parecía.)

Quizá si hemos aprendido algo, es que hasta un hijo de re mil como Victor, el supervisor menos copado del mundo, puede ser echado del laburo, si suficiente cantidad de gente se queja. Alta enseñanza, ¿no? El modo de ser latino, un tanto más combativo y con una ética de trabajo más “flexible” (para no decir “viveza criolla”) evidentemente no da tan buenos resultados, teniendo en cuenta que sólo a los asiáticos se les ofreció continuar trabajando en la siguiente etapa del proceso, en el re-empaque de kiwis. Allá ellos, allá todos, ¡giles (los de Seeka)! ¡Fuera la Puta Oligarquía Argentina, que extiende sus pútridos tentáculos hasta tierras tan remotas como éstas, para seguir arruinando la vida de estos humildes partidarios del Proyecto Nacional y Popular -que no nos deja comprar dólares pero por lo menos tira unos mangos pa’ los pibe’-!

Lo importante es que cada ocaso tiene el germen de un nuevo amanecer, etc., todas esas cosas que se dicen en estos momentos. Pero que se va a extrañar haber transcurrido dos meses y medio en una especie de escuela para gente “con capacidades diferentes”, en donde encima te pagan en dólares, se va a extrañar un montón. Altos recuerdos. Uh, dejo de escribir para no llenar el teclado de aciagas lágrimas (¿?) jajaj.
A gente se fala!!


La calma sienta bien (también en sillas)

Creo en la llamada
hermosa del silencio
y expectante presencio
un aleteo, alas de hadas

Llueven chispas en lo oscuro
del párpado desde adentro
más me pierdo, más me encuentro
con el riesgo me aseguro

Acaricia el sol de junio
Nuestras limpias ambiciones
E imborrables sensaciones
Del último plenilunio

Lo bueno está comenzando
No me lleno con el pan
Mas me alegra de verdad
Haber esto cosechado

Ríe ella y río yo
De cosas que no entendemos
Es grandioso que juguemos
En vísperas del adiós 

viernes, 1 de junio de 2012

Iconoclastas, ¡abstenerse! (fotos para la gilada)

Aburre el texto, non è vero? Así que salen unas fotos medio pelo pero que resumen un poco de la existencia mía en esta isla pilla de NZ.
Las casi compatriotas preferidas, LA Caty y LA Lore, ¡qué bacán compartir esas pizzas aucklandenses! :)

 Cipayo, pero la bandera está buena y es una foto chupamedias que uno DEBE tomarse.
Algo de multiculturalidad, una pequeña muestra de la Piola Realidad.

 La delicadeza de Cathedral Cove, escenario de tomas de la segunda parte de Las Crónicas de Narnia.
 Impoluto, lindo el mar de la Cathedral. ¡Todos tenemos derecho a esto, loco!
 De cuando se vivía en el campo... altos momentos bucólicos, viejooo.
 Un equipo tan invencible que da pavor... (Nota: ahí hacía 3 ºC) (bajo cero, obvio)
 Hola, Monte del Destino, un gusto.
 Uno nunca debe perder su esencia (ser un zopenco, se entiende).
 Los patrocinadores, los pequeños monstruitos que nos permiten sobrevivir financiera y nutricionalmente :)
 Navecita del corazón, te vamos a extrañar... tus rugidos siempre nos pertenecerán, queridaaaaa (L)
 Niebla, misterio y carácter en el paisaje.
 Todos los Sitios, y Ninguno, y Cualquiera. Ubicuidad.
Las colinas siempre estuvieron ahí, Firmes junto al Pueblo. Gracias por bancarnos contra el Dios Eolo, queridas.

Hasta la próxima, pedazo de Gente Hermosa y Excéntrica :D