"Inventaré un químico
para que el olor a transpiración de stacker huela a bizcochuelo"
Mardita Sánchez, Segunda
Princesa de la Fiesta Provincial del Guiso de Porotos de Témperley.
Cuando sea grande creo que quiero ser como Jim Carrey. No por lo copado, ni lo buen actor, ni por la fama. Únicamente por el dinero, que es lo que engloba a todo el resto de las cosas buenas de la Vida (autos, yates, mansiones, viajes de lujo en cruceros, más dinero, monedas exóticas, esposas esclavas, tráfico de animales en vías de extinción, etc.). Esas cosas que uno empieza a entender cuando tiene una perspectiva un poco más "Commonwealth" de las cosas, es increíble.
Por otra parte, hay montones de otras cosas que
uno sabe que nunca podrá entender. Por qué las orejas se ponen coloradas, como si
tuvieran pudor propio aparte del que uno tiene en general. Cuál fue la razón de un título de post tan ambicioso y desorientador. Cómo es que en los
lugares de trabajo no se emplea el sentido común para pautar reglas que maximicen
la productividad en lugar de hacer sentir esclavos a los empleados. Qué creemos
que vamos a encontrar en un viaje importante que nos ayude a solucionar lo que
no podíamos en el lugar de origen. Para qué estamos acá (en la Tierra, se
entiende). En fin.
Algo malo entre lo malo es
que a uno se le ocurra algo gracioso, casi digno de ser compartido, y olvidarlo
luego, y escribir esto en tono de disculpa. Cuánta hipocresía (¿?).
Si uno encuentra un empleo
repetitivo y tedioso pero cuyas largas horas significan buen dinero, ¿debe
alegrarse de que finalice? Ahora bien, si el elemento clave es el intercambio
cultural, ¿cómo no sentirse extraño, ante la inminencia de la desintegración de
un equipo de trabajo así, tan heterogéneo como genial? La risa de la Ceci y de
la teutona Julia, las gastadas de Mee Teng y Kwisia, las charlas extravagantes
y copadas con los chinos Ricky y Leon, la ternura de Charlene y las malayas
Phen y Hong, la complicidad de Ling Ling, las conversaciones de gestos coreanos
con Kim y Lia, la salida con Mei Lei, la vagancia graciosísima de Marian y
Franco, las apariciones esporádicas de Holly, Jessie y Georgia, la altura moral
y humorística de la Consu y la Jesu, la excentricidad tailandesa de Sichuan, la
alegría de los gemelos malayos Steven y David, los gritos de joda grosa de las
Spice Girls criollas, los chistes chilenos de Gustavo y Marce, el carisma de
Santi y su novia Martina, y el largo etcétera de compatriotas reee pillos. En
un aparte, la grosísima onda de los colegas del coolstore y de la vida, Santi y
Juani, dupla inseparable (¿cuál es cuál? jajaj), y las capas chilenas de la
línea 1 y desde el principio de los Tiempos Kiwis (hace dos meses y medio),
Caty, Lore y las Danis.
(¿Qué quiero decir con todo
el palabrerío sentimental y barato? No tengo la menor idea. ¿Acaso alguien
tiene Certeza en la vida? Ah, bueno, eso me parecía.)
Quizá si hemos aprendido
algo, es que hasta un hijo de re mil como Victor, el supervisor menos copado
del mundo, puede ser echado del laburo, si suficiente cantidad de gente se
queja. Alta enseñanza, ¿no? El modo de ser latino, un tanto más combativo y con
una ética de trabajo más “flexible” (para no decir “viveza criolla”)
evidentemente no da tan buenos resultados, teniendo en cuenta que sólo a los
asiáticos se les ofreció continuar trabajando en la siguiente etapa del
proceso, en el re-empaque de kiwis. Allá ellos, allá todos, ¡giles (los de
Seeka)! ¡Fuera la Puta Oligarquía Argentina, que extiende sus pútridos
tentáculos hasta tierras tan remotas como éstas, para seguir arruinando la vida
de estos humildes partidarios del Proyecto Nacional y Popular -que no nos deja
comprar dólares pero por lo menos tira unos mangos pa’ los pibe’-!
Lo importante es que cada
ocaso tiene el germen de un nuevo amanecer, etc., todas esas cosas que se dicen
en estos momentos. Pero que se va a extrañar haber transcurrido dos meses y
medio en una especie de escuela para gente “con capacidades diferentes”, en
donde encima te pagan en dólares, se va a extrañar un montón. Altos recuerdos.
Uh, dejo de escribir para no llenar el teclado de aciagas lágrimas (¿?) jajaj.
A gente se fala!!
La calma sienta bien
(también en sillas)
Creo en la llamada
hermosa del silencio
y expectante presencio
un aleteo, alas de hadas
Llueven chispas en lo oscuro
del párpado desde adentro
más me pierdo, más me
encuentro
con el riesgo me aseguro
Acaricia el sol de junio
Nuestras limpias ambiciones
E imborrables sensaciones
Del último plenilunio
Lo bueno está comenzando
No me lleno con el pan
Mas me alegra de verdad
Haber esto cosechado
Ríe ella y río yo
De cosas que no entendemos
Es grandioso que juguemos
En vísperas del adiós
Muchas vivencias en pocos kiwidías
ResponderEliminarYa vendrán poda-sky-dólares
o mangos por estos lúgares
en el cedazo muchas alegrías
A por Samoa tunantes
a gozar la latitud
palmeras tibias, turquesas
calma chicha y rabdomantes
El dinero no es todo, pero cómo ayuda ♫ ... Lo real es que, se puede ser millonario e infeliz a la vez ... La felicidad se encuentra en las cosas intangibles... en el Ser, no en el Tener ... como en los amigos que encontraste, como en tu poesía...
ResponderEliminarcomplementando a Mummy ... como en los paisajes del Señor de los Anillos, como la vida simple y segura en NZ ... y como en el Ser poseedor de unos cuantos kiwidoláres ... Salute
EliminarMa: ¡gracias por la filosofía new age! Coincidimos totalmente, tanto en eso como en muchísimas otras cosas (L)
ResponderEliminarPa: jajjajajjaja, muy bueno el poema, y la reflexión final... el Ser, "Ser poseedor de unos cuantos kiwidólares", ajajaja. :D
Muy bueno todo, Nico! Seguro vas a tener la posibilidad de hacerte más amigos asiáticos adonde sea que vayas jajaja! Nos resultó bastante gracioso que tu perfil decía cosas tipo:
ResponderEliminar"Nicolás ahora es amigo de Tiang Chung.
Nicolás ahora es amigo de Moi Thai.
Nicolás ahora es amigo de Xiam Lee..."
Jajaja... lindo el poema también!
Para terminar... quizás recuerdes esta situación:
(A un anciano que jugaba domino en el parque)
Homero: ¡Alfil a reina 4!
Anciano: ¡Pero estamos jugando domino!
Homero: ¡¡¡Dije alfil a reina 4!!!
Anciano: ¡Bueno, bueno, ya!
Jajaja!!! Un abrazo, Roger!
En la misma semana me hice "amigo" de casi todos los compañeros de laburo, de mayoría claramente asiática, jajaj. (Igual no sé por qué es gracioso, pero bueno, ajajajja.)
EliminarJAJAJAJ, no me acuerdo bien del capítulo, me suena mucho eso. Es la mejor descripción de mi cotidianeidad que alguien haya hecho hasta ahora, jaja (?).
¡Abrazo, Graviol!