Translate to English, ya!

miércoles, 25 de julio de 2012

Charly, Malvinas y piano coreano


“En mi país casi todos aprendemos a tocar el piano cuando vamos a la escuela” decía el otro día la piba coreana clonada de Yoko Ono, mientras la descosía en el instrumento que hay en “casa”. Ahí uno entiende que la magnitud de un glorioso pianista como Yiruma (se pronuncia “iírumá”) no es cosa de casualidad. Es análogo al caso de los velocistas en Jamaica, los capoeristas en Brasil, los balleneros en Dinamarca, o los ladyboys en Tailandia. Acaso también, ¿los músicos en Argentina?
El talento de algunos músicos trasciende toda frontera. El propio Roy, malvinense (o Fucker, si se dice proveniente Fuckland Islands, frecuentemente confundido con “Falklands”), mientras casi se atragantaba con un gran trozo de pan picante reconoció que en la Gran Malvina, los casi cien habitantes se la pasan escuchando a Carlos Alberto García Moreno. Capo total. También reconoció que ni loco quería dejar de pertenecer al Reino Unido, y se entiende desde su perspectiva. No se entiende desde su acento, mil veces más cerrado que el kiwi. Hijo de mil.


Eso me hizo recordar el sublime recital que el ícono dio este último verano en la ventosa ciudad Feliz de Mar del Platilla. Y lo que pude referir al respecto, reconociéndome incapaz de rendir tributo al Groso. Bueno, en fin. Ahí va. Espero que os sea leve (¿?).

Charly fue efectivo como símbolo más que como ser humano en tiempos actuales. Poseedor de una presencia escénica con notable analogía a la de Fabi Cantilo (en el hipotético caso de que ésta fuera víctuma de una mordida venenosa zombificadora, claro).
Por momentos el hechizo se tenía de desconcierto (durante el mismo, es decir, el concierto) , cuando durante los abundantes y bienvenidísimos” solos guitarrísticos Charly intentaba sublimar los ánimos batiendo palmas… como un niño tibetano con mucho Lysoform en las venas lo haría. ¿Era real la falta de coordinación motora? ¿O acaso una perdonable jugarreta irónica? Nunca lo sabremos a ciencia cierta. Lo que quizá significa que podríamos saberlo usando las falsas ciencias, como la parapsicología, el feng shui o el macramé.
Pulgares de ambas manos y pies arriba, para la banda soporte. Una verdadera red de seguridad en la que Charly se apoyó en todo, excepto en ser sí mismo. Con certeza ése es el único deber de Carlis en los shows, en esta etapa de “enfermito recuperado”, y lo hizo Muy Bien 10 Felicitado Sobresaliente Powerpuff.
Séneca dijo alguna vez “la arena es el purgatorio de los que derraman sangre y sudor en ella”, seguramente en latín, y haciendo alusión a los gladiadores del circo. O a los heladeros de Playa Grande. Y el día del recital hubo sudor, perlando nuestras plebeyas sienes conmocionadas. Y hubo, simbólicamente, sangre; se bombeó el sagrado líquido carmesí a presiones siderales, en los benditos que asistimos al momento histórico.

Era difícil predecir la identidad de la última canción. El Hombre Hit del rock nacional cuenta con decenas de composiciones a la altura, que dejasen al honorable vulgo satisfecho, dispuesto a retirarse pacíficamente de la celebración, dando gracias al Señor (o no).
La vida pasada y actualidad de García son más o menos análogas a las de un Ser Humano (promedio), vale decir: nacimiento en familia acomodada, oído absoluto innato, una juventud y madurez plagada de música increíble e innovadora e infestada de sustancias, senescencia pseudorespetable. La vida misma.
Como sea, habiendo transcurrido himnos del calibre de Eiti Leda, Canción del dos por tres y “Rajuña la’ piedras”, las cuencas oculares se me inundaron sutilmente con Canción para mi Muerte. Demasiada intensidad.
Demasiado escrito por hoy.

                                   Hola, mi nombre es Carlos y soy re Capo. Ehhh... ¡alabadme!

ELLOS

Pueden intimidar a algunos
Por la intimintensidad en la mirada
Resplandecen en el gozo, sí
Pero también en el momento aciago
(su pena es casi mejor que ciertas alegrías)

No desmienten la importancia de la proximidad
Pero sobrellevan sobrevuelan;
Los miles de kilómetros
En un microsegundo
Se parecen más a una fina
Capa de cristal semipermeable
Que no admite sólidos
Pero que es fácilmente vulnerada
Por el Amor

Resignifican un duro banco de plaza
O las bobas canciones románticas
Ellos son, existen, se comparten
Él siente los latidos de su pecho
(el de ella)
Y la adivina
Seguro se sincronizan ambos
Acaso después de ese instante eterno
No haya más nada que comprobar
Aunque mañana todo se desmorone
Ya degustaron la Perfección

martes, 17 de julio de 2012

Vive la revolution & la farine de poison!


Fais de ta vie un rêve, et d'un rêve, une réalité. 
Antoine de Saint-Exupéry

Descargar un barco de harina de pescado, ¿qué tan difícil puede ser?
Uhh, loco, interesante. ¿Alguna vez fui al gimnasio? Si la respuesta es sí, ¿para qué? No sé, no se notó hoy, eh.
La bodega de un barco es como un microuniverso con leyes elementales que le son propias. Y uno, siendo un iniciado, es un intruso. Como si estuvieras perreando un reggaetón en un boliche grasa de Villa Lugano y se te aparece al lado Paul McCartney. Es un capo, posiblemente EL más capo… (la dejé picando para los de mente sucia, sí), pero… iá tú sabe’, mi pana boricua.



Bueno, el punto es que uno le paga tributo a alguna deidad menor que debe reinar sobre el Submundo de las Bodegas, lejos del Reino de Apolo, con su aire fresco y su sensación de libertad. Y se paga el tributo de manera justa e inapelable, con dolor (un poco, en la espalda) y sudor (un montón, también en la espalda y en otros sitios, -más o- menos nobles). Nunca sudé tanto en la vida, viejo. Las bolsas de 30 kg de harina de pescado son como cariñosos ositos de peluche que estuvieran rellenos de balas Magnum (suena a muy pesado, no sé). Entonces uno abraza esas tiernas mascotas artificiales y efímeras, y luego intenta enseñarles a despegar, que remonten vuelo como una Moa (¿?), ave pesada y amorfa. O sea, un observador externo podría creer que simplemente uno arroja los sacos hacia el pallet en el que abandonarán esta placenta metálica que es la bodega del barco. Cuán equivocado estaba yo también cuando pertenecía a ese grupo. Cuando no era un “Hombre de Mar” (¿?) ajaja.
Y estas criaturitas son muchas, y el tiempo es tirano; es un reverendo hijo de mil, en realidad. Hay que hacer las cosas rápido, caralho, filho da puta! Así que cansa, pero en serio, no falsamente como en cualquier otro trabajo que haya hecho y en el que creí estar fatigado. Qué naif era en ese momento.

(Nota al margen: Fer, Fer E. Marco, capo, recién ahora me doy cuenta del casi Heroísmo que encarnaste al haber laburado tanto tiempo en esta Noble Arte. Groso. Con todas las letras. Gran Retador del Orden Social de los Objetos (¿?), por ejemplo. Generador Robusto de Osadía Simple y Operativa, si no.)

En fin, lo importante es que este tipo de trabajo enseña a ser más agradecido con Todo lo Otro, por contraste. Es realmente de un valor pedagógico insospechado. De ser implementada la materia “Descarga de barcos de harina de pescado”, podría promover reformas sociales inéditas. Podría cambiar el Mundo. En serio estoy hablando.

Por otro lado, muchos otros problemas de nuestra actualidad social podrían sobrellevarse o paliarse tomando medidas poco ortodoxas… si ya probamos lo obvio, démosle una oportunidad a lo extravagante.
Pongámonos en situación: un mendigo pidiendo en la calle, el transeúnte promedio pasa de largo/lo mira con desprecio/recuerda algún sketch gracioso de Gasalla  (¿?). AHORA, pensemos qué sucedería si el pedigüeño pordiosero preguntase “Voulez-vous me donner un centime?  
¡Ahí cambia todo! Yo le doy toda la plata, le beso las manos y lo alabo en viva voz, mínimo.
Loco, hay que hablar en francés. No es que predique la supremacía de la cultura francesa, pero seguro que la violencia bajaría un 43,72% (por semestre hábil).
Las típicas discusiones cotidianas se volverían simpatiquísimas.
« Ça me fait chier!” “Nique ta mere! Le prix du pain devrait être moins! »
Qué fils de putaine, eh, uh, se me contagió esta porquerie.



En el bondi –alias « colectivo », sí, suena extraño-, un sujeto x (para darle una cierta identidad definida llamémoslo Señor X) que normalmente tendría el celular a todo volumen emitiendo truculentas melodías de Los Wachiturros, reproduciría excelsas melodías con la voz de Edith Piàf ; quizá sus canciones en versión original, o a lo sumo en versión cumbiancha, pero la diferencia sería abismal. Al toque, todos los pasajeros pelando las boinas, las remeras a rayas horizontales blancas y verdes (¿o ésos son los gondoleros venecianos? lo mismo da). Automáticamente se recrearía el Mayo francés, Vive la libertè & la revolution, Baguettes & Croissants pa’ lo’ pibe’, todo el mundo a estudiar filosofía, ensamblar cadáveres exquisitos, protestar severa y sensatamente contra Lo Injusto
repudiar a los hippies pero convertirse en uno
para realizar el viaje místico trascendental
hacia Katmandú.
Minifaldas en Kabul
Empaparse del tenor amargo del opio
Casi perecer en Mongolia
Perder el sentido de orientación
Entre el hambre, la alucinación y
El desasosiego de haber alcanzado
la meta ultimísima
Y entonces el Vacío

Añorar lo idealizado de la patria primordial
Retornar por vías contraintuitivas
Abrazar el ancestral lenguaje, la tradición
Volver a ser un pequeñoburgués porteño
Olvidando el francés
Olvidando la cosquilla visceral
De la aventura que late en el siguiente recodo

O también hay otro sendero :
Transportar uno mismo un cadáver
El propio,
En un ataúd ornado con
Los sueños que abandonamos

jueves, 12 de julio de 2012

Cosecha de puerros = nueva milicia guevarista


“¡Vení mamita, que te cosecho todos los acres!”
Proverbio boliviano.



¿Cómo intentó el Che sembrar la semilla de la revolución en todos los países donde estuvo? Por ejemplo, ¿en la campiña boliviana? No lo tengo claro para nada. Pero podría haber usado lo que estos -en apariencia- inocentes terratenientes kiwis están experimentando con nosotros, en un campo de puerros cerca de Nelson, en la Isla Sur de Nueva Zelanda.

Preparar al soldado para enfrentarse a condiciones adversas: hacerlo estar en el sitio desde largo tiempo antes del amanecer, en lo más crudo del invierno, para tener contacto con los maléficos puerros, congelados literalmente.
Así, de paso, se genera el sentimiento de inconformidad, se desata la dialéctica interna, “¡¿qué estoy haciendo acá?!”, “¡¿Quién me mandó a sufrir para beneficio de unos pocos ricachones que ahora deben estar durmiendo en su tibia y aristocrática cama?!”, etc.

Incluso nos hacen leer el Manifiesto.ª

Pero un verdadero soldado debe saber luchar, porque con inconformidad y marxismo no alcanza, che.

Nada mejor que el cuchillo/machete, arma preferida del Comandante Guevara (auspicia Tramontina, ¡el cuchillo que lastima!), cuya totalidad de usos es ejercitada en el campo de puerro  entrenamiento:
  1. Al extraer el puerro (puerro, no porro, malpensados) del suelo, para despojarlo de tierra se lo golpea repetidamente con el lado del arma, practicando los golpes desvanecedores al Enemigo capitalista.
  2. A continuación se lo despoja de las hojas externas, sucias y secas, usando la fuerza de los brazos (con tatuajes del Che y la Hoz y el Martillo). Se termina de pelar usando la punta del cuchillo, practicando el uso fino del mismo.
  3. Luego se cortan las hojas para que queden de un mismo largo, parejas. Para ello se practica un movimiento de tipo “serrucho”, potencialmente útil para reducir los cuerpos enemigos a partes más pequeñas que puedan ser ocultadas (¡malditos! Yo no quiero hacer eso… Bueno, disculpe mi Capitán… sí, no volverá a repetirse).
  4. Por último, y más importante, se separa la raíz del tallo. Se “degüella” la planta, debería decir. En teoría se hace ese movimiento curvilíneo y extendido para que el  machete no se desafile, ¡pero a mí no me engañan! ¡Es tal como matan a la novia de William Wallace en Corazón Valiente, loco!

En todos los pasos, especialmente al extraer la planta del suelo, se ejercitan mucho los brazos, y por levantar los vegetales del suelo, la espalda y piernas, Comunistas ellas. Además hay un pozo como único servicio sanitario, comemos con las manos completamente embarradas, todo bien al estilo entrenamiento militar. Ah, y el segundo al mando sostiene frente a nosotros demasiadas conversaciones por celular en las que putea a banqueros, o más precisamente “cerdos mercantilistas”.

Bueno, lo lograron Comandantes, ahí nos tienen, ahora ya somos máquinas asesinas, y el proceso fue tan gradual y solapado que casi ni nos dimos cuenta.
Diez hombres de distintas partes del  mundo (Canadá, China, Argentina, Alemania, Nueva Zelanda, Taiwán), preparados para entrar en servicio cuando sea requerido.

En la agencia de trabajo que nos contrata suelen decir “Mañana el campo de puerros”, “el viernes en el Muelle 3”. Y nosotros cumplimos, como siempre, inmigrantes de ropa sucia, auto cachivache y flexibilidad absoluta. Un día dirán “al helipuerto, misión a Ucrania”. Puede ser hoy, mañana, o nunca. Si desaparecemos por un año, bueno, vayan a visitarnos a algún país con quilombos civiles, o mejor aún, practiquen la Revolución tanto como puedan.
Sayonara!


La Base de Operaciones... casi parece un campo común y silvestre.

El Comando, tomando un descanso marcial (?).
Mera y celebrable coincidencia usar una remera con la leyenda "Llama- Bolivia" :)


ªNahh, mentiraaa, jaja.

El Árbol de la Perdición

El árbol de la perdición
de especie desconocida
vigila so la colina
Arrogante y solitario
La gente lo mira torva
mil historias él cobija
y es cama, baño o cocina
según gusto del usuario

Cementerio de colillas
vigila bahía varese
no envejece, me parece
aunque se dé a los excesos
presidiendo unos montículos
de sacrísima basura
no conoce la mesura
y bien guarda los secretos

Huele mal y se la banca
y no es objeto de cariño
aunque algún que otro corpiño
penduló desde sus ramas
las mascotas lo desprecian
y él estoico lo soporta
pero a algún loco que lo frota
su corteza pincha y raspa

Les cuenta a los borrachitos
Que desde Potosí un primo
le envió una efigie del Tío
pero que le dio cagazo
respetuoso del cristiano
y de las buenas costumbres
dio muestras de mansedumbre
y Satán fue deportado

lunes, 2 de julio de 2012

Polinesia: checklist Samoa

Demasiados "Mañana" han quedado en el camino sin haber nunca existido. El momento siempre será el Ahora.
Proverbio chino (pésimamente traducido -del inglés- por quien escribe).

Lista de tareas (¿?):

Tipo grandote pidiéndote dinero en un boliche "a favor de la paz mundial" (o sea, para no usar la violencia en ese momento): Hecho.

Firmar con sangre argenta el suelo de una cancha de voley playero con poca arena y mucho fuego: Hecho.

Permanecer una semana sin internet, teléfono, código postal, teléfono, información del Mundo Exterior: Hecho.

Probar Vailima,  la cerveza industrial samoana, orgullo nacional: Hecho.

Probar la cerveza artesanal secreta de los pibes, hecha con arroz, papa y azúcar (excelente): Hecho.

Trepar una pared de roca adyacente a una cascada -con ganas y con miedo- y arrojarse de la cima hacia el agua, veinte metros (¿alguien me presta una regla o un transportador Pizzini roto para medir bien?) más abajo: Hecho.

Que un chofer de bondi detenga su vehículo y baje a sacarse una foto con el grupete: Hecho.

Que una especie de aborigen australiano (o australopitecus, no se sabe bien) ermitaño con la uña del pulgar gigantesca te cobre U$S10 por usar un camino mantenido por él (comillas comillas) para llegar a un cráter truchísimo, y que encima se crea un superhéroe plutónico (volcánico) incomprendido y se haga llamar "Da Craterman": No tiene precio, eh, digo, Hecho.

Lo único que tienen la mayoría de las viviendas en Samoa: T- echo.

Ver en el mismo día la salida y la puesta del sol, en ambos casos desde dentro del tibio mar: Hecho.

Caminar descalzo sobre plantas espinosas, asfalto caliente y espesura, con multitud de hormigas rojas sobre los pies y piernas ("sólo teman a las negras, las rojas no hacen daño" dijo acertadamente Eite, capo): Hecho.

Creer que había perdido los anteojos y 1 (un) lente de contacto, pero no habiéndolo hecho: Hecho.

Vislumbrar con horror que una familia -o pandilla- de avispas intentaba hacer del baño de hombres su nuevo hogar, ¿qué debía hacer? Echo (Raid) (a los himenópteros).

Ser tomado por turista gringo pudiente y que me cobren el viaje en taxi al triple del valor real: Hecho.

Detener un látigo en el aire antes de que azotara a un niño indefenso: Hecho. (Mentira, ojalá supiera detener látigos y salir indemne del embrollo).

Phyllum (Filo) del Reino Plantae con abundancia de representantes en dichas gloriosas islas, horizontal, siete letras: H(el)echo.

Actitud de los taxistas y otros buscavidas locales ante los Palangi (turistas, extranjeros, "blanquitos", debiluchos): siempre al (ac)echo. Hijos de mil.

Contar la comida consumida por kg/día y la distancia nadada en km/día: Hecho (bueno, un poco exagerado, por ahí, es para darle más dimensión, jaja).

Que un pibe fabrique en quince minutos una canasta capaz de transportar cien cocos usando sólo una hoja de palmera: es un choreo. Sí. Hecho.

 Eite, capo total. Haciendo la canasta.

Da Craterman (notar la uña del pulgar derecho) (Es el más morocho, eh.)



En la búsqueda

El blanco cielo está mudo
el mate amargo no canta
cuándo viene el as de espada
es lo que me yo pregunto
aguardando así consulto
al oráculo invisible
de mis fibras más sensibles:
¿habrá laburo mañana?

Tener un auto no salva
del status de linyera
y aunque cambiarlo pudiera
lo tengo bajo mi ala
y en la búsqueda está la plata
de billeteras más llenas
de gente que en su carrera
la esté levantando en pala

Existir en paz y en forma
depende de muchas cosas
-más sencillas, más costosas-
según donde uno esté
si no importa que después
uno quede así en la lona
mas portando una corona
de libertad y de fe.