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jueves, 13 de diciembre de 2012

Atravesando la Isla Sur, me pasó que...


Miro hacia atrás y veo innumerables caminos, algunos recorridos y muchos otros que pude haber tomado pero descarté.
Miro hacia adelante y no veo nada, la arena de una playa sorprendentemente parecida a la Bristol me lacera los ojos, ¡viento de mierda!

Estoy en Christchurch, una ciudad que todavía sigue bastante hecha polvo después de un par de terremotos, Divinas sacudidas a una ciudad alejándose del Camino. Igual esta gente no aprende más, el Casino sigue siendo el principal polo de entretenimiento. Así les va a ir, paganos de miérrrcoles. (¿?)
En este lapsus sin actividad nueva en el blog hice muchas cosas. Generalmente sin importancia, obvio. Pero sucedió alguna que otra cosa relevante para mí.

Por ejemplo, renuncié al empleo de abridor de mejillones. Lo que en el momento estaba resultando bastante insoportable, ahora, tres semanas después y estando desempleado, se revela como muy bueno. Como todo; todo tiempo pasado fue mejor.
Partí con la genial piba malaya que sería mi novia, y uno de mis mejores amigos multiculturales, un chino con el que compartí laburo y vivienda por dos meses. Ambos chinos de etnia, pero tan distintos entre sí como Nietzsche y Belén Francese.
(Para no bardear mejor no entrar en detalles, pero diré que ella es jodona, laburadora, sabia y sensata. Ah, y tiene pecas, y los gemelos más grandes que los míos).

Como decía, el equipo partió hacia la costa Oeste de la Isla Sur de la Tierra Media, eh, de Nueva Zelanda, digo. Luego de piruetas exploratorias arribamos al punto etremo de una ruta, en una aldea hippona llamada Karamea, parando en un hostal aún más hippie, colorido, musical, orgánico y experimental. Así, de un lugar del que poco sabíamos y nada esperábamos, obtuvimos una visita a una vueva filmada en El Señor de los Anillos, un poco de práctica en el piano y la guitarra, una fiesta despedida de un equipo de filmación japonés (con birra y cerdo asado gratis), y la posibilidad de transmitir por la radio local un par de canciones. Jugó, Karamea.



Luego de pasar por el bello sitio de Punakaiki, alias Pancake Rocks, al día siguiente, y de comprobar los rumores sobre la sombría ciudad de Greymouth (“Boca gris” en criollo; gris el cielo, grises las edificaciones, gris es el humor de la gente, e incluso su ropa interior y sus acolchados), llegamos a destino, un hotel de montaña en el cual pasaríamos los siguientes siete días trabajando unas horas por comida y alojamiento.
Un trato estupendo. Estar en el medio de un groso parque nacional, acunado por las montañas y comiendo de restaurante todos los días, a cambio de hacer unas camas, limpiar, cortar pasto, barnizar o lavar los platos. Un golazo. Help Exchange (helpx.net), para quien esté interesado en este subtipo de ganga.



Trekkings, series, joda y conversaciones con locales fueron parte de la magia. También la alegre presencia de la genia Erica, la italiana con el mejor nivel de inglés y la risa más estridente que haya conocido.
El obtener los recursos básicos para la supervivencia a cambio de sólo unas horas de esfuerzo revalida el estilo de vida primigenio, y hace que la rat race, el modelo capitalista de existencia en búsqueda de más y más posesiones parezca irrisoria.
El siguiente paso sigue constituyendo un misterio para quien escribe –un zopenco, si se me permite la expresión-. Y eso es excelente, ¡aguante los misterios, carajo, mierda!


Confesión poética de un ex represor de la última dictadura argentina

Anochece ya en el barrio
Titilan los cigarrillos
Dando un aire turbio, pillo
Noche de martes distinta
Flojas de ropa, minitas
Se muestran por esa calle
Entre corpiños, hondos valles
Así pues la escena pinta

Jamás antes lo pensaba
Mas ahora me entró gana
De tirar al aire una cana
Y yo no miento, mi amigo
Le digo que por capricho
Puse en marcha el fiel Renault
Limpio él, bañado yo
A buscar chicas, lo admito

Muy confiado y sin prejuicios
Salí a patrullar la zona
Verseándole a la patrona
Inicié la travesía
Que según habladurías
Guarda una o dos sorpresas
Con chicas mas bien traviesas
Me agarró la policía

Cómo aclarar el enredo
Con agentes de la Ley
Que ahora creen que yo soy gay
Por verme como me vieron
Al ladito del Renault
Desnudito y agachado
Con dos travas enfiestado
¡Viejo, milico, puto y pajero!

viernes, 2 de noviembre de 2012

Orgías, ensueños y bivalvos (II)

No hay edad para la Locura, ni para el Amor.
Un loco gritando solo caminando por Avenida Santa Fe. Fuente: lagenteandadiciendo (facebook)

No me nace analizar si hay edad para hacer las solemnes payasadas que me ocupan, pero las recomiendo porque jamás imaginé tanta magia indescriptible en sólo siete meses de "autoexilio temporal".
Lo que sí es digno de analizar es cómo incluso los trabajos más rutinarios y monótonos pueden legarnos lecciones invaluables. Hace un par de días un compañero de laburo, un ingeniero-aeronáutico-keniano-rasta, me dijo "No estás mejorando la velocidad de apertura de mejillones porque seguís tenso, loco" (palabras textuales, sólo olvidé transcribir el "rescatate, barrilete"), "en vez de desperdiciar tiempo agarrando frenéticamente los primeros que pasan, tomate un segundo en observar la situación, encontrar uno entero, sano y fácil de abrir." Primero me ofendí ligeramente, después reflexioné, intenté abrir más relajado y así bajé la velocidad 30% al principio. No cejé en el intento, y ahora aumenté la velocidad un 45%, o por'áhi.
La cinta que transporta estos moluscos es una analogía de la Vida y el Tiempo. Percibimos que pasa a una velocidad vertigiosa. Y que dura siempre menos de lo que nos gustaría. Pero si en vez de abalanzarnos hacia lo que queremos en el momento sin ton ni son, nos relajamos, despejamos la mente y nos concentramos en lo realmente importante, los resultados hablarían por sí mismos. (Así: blablablanosotroslosresultadosaprendimosahablarblabla).

La imagen no tiene nada que ver, pero me copó abundantemente.

La Vida es lo suficientemente larga, sólo que desperdiciamos la mayor parte. Asimismo, el turno laboral es lo bastante largo como para abrir muchos bichitos, pero perdemos tiempo en preocuparnos (¿?), hacer fuerza al pedo y bailar zarzuela con las supervisoras, entre otras barrabasadas. Afilar el cuchillo es como una parábola de la Educación, y/o de la pérdida de la timidez: puede parecer una pérdida de tiempo a algunos, muchos pasarán todo el turno (o la Vida) sin ello, pero los que tienen la determinación de hacerlo -o de pedirle a Mati Rodriguez que lo haga por ellos- son los que verdaderamente triunfan.
Igualmente, siempre terminamos obteniendo lo que necesitamos. Aunque no coincida con lo que queremos, claro. Por ejemplo, en la película Snatch, Turkish quería ganar una pelea de boxeo ilegal; la perdió pero obtuvo un diamante gigante. Un caso más cercano es (o va a ser) el tuyo. Enganchadísimo con una mina carilinda y de pasado deportista, en algún momento la burbuja de ilusión estalla, quedás desorientado, pero finalmente terminás casándote con una buena esposa y mejor madre, por la que en realidad no dabas dos mangos cuando la conociste. La primera se puede ir a cagar, incluso le podés dedicar una poesía alegórica que nunca va a leer.
En este momento, tirado bajo el sol de la región de Marlborough, y mientras intento (infructuosamente) no rascarme las pelotas  picaduras de jejenes que me llevé como recuerdo del onírico pueblo de Kaikoura, recuerdo otra importante lección legada por este trabajo de mierda súper copado y variado.



Me refiero al valor simbólico de compartir. Algunos compañeros de trabajo, experimentados abridores, se concentran en su propia labor y no interactúan con el resto. No se fijan cuántos van abriendo ellos u otros, no convidan mejillones a los del lado de los lentos, no regalan un par al que se demoró afilando el cuchillo.
Esta gente no entiende la importancia de un gesto tan simple y que -en honor a la verdad- no hace a una diferencia aritmética al final del día: abriendo de a miles, si uno regala diez o veinte está ayudando a hacer del lugar de trabajo, y quizás del Mundo, un lugar mejor. Mejora el ánimo general, todos nos sentimos más como parte de un equipo, trabajamos mejor y de paso hay menos despidos por ineficiencia. Pero bueno.
Ah, hoy estoy contento porque abrí 6600, número mediocre para muchos, pero es mi mejor marca y literalmente sudé para lograrlo.
Para aclarar, referirse a esta fórmula: Nm = E . e
Donde "Nm" es número de mejillones (mussels), "E" es esfuerzo (Effort), y "e" es eficiencia (expertise). Como soy muy inútil para tantas cosas, o sea poquísimo e, si abrí un Nm bastante alto significa que aumenté mucho el parámetro E. Por tanto, ¡Triumph des Willens! (Triunfo de la voluntad) , ergo estoy satisfecho.
Fue posible también debido a que los ensueños se redujeron al mínimo, generalmente relativos a los pros y contras de un eventual viaje a Tailandia con gran parte de la gente alucinante que conocí acá. Entre ellos, y augurándoles un excelente comienzo de travesía, a dos ejemplos, hermanos y gurúes, Marian y Fran, dupla admirabilísima. Genios, Godspeed!


Esos dos personajes tuvieron mucha suerte en su viaje en estas tierras kiwis. Otros no fueron tan afortunados, en sentido estricto, pero igual atesoran una historia de viaje maravillosa. Ejemplo, mi superfavorito blog workinholidero, fizukiwi.blogspot.com

Adictivísimo, muy divertidas peripecias y contadas magistralmente. Tip: se menciona la palabra orgía 23, 2 veces.  ¡Disfrutad!

Me dejo de romper las pelotas dejando la versión completa de este "poema" (para no decir "bazofia" que queda muy largo). ¡Chauchis! (¿?)


A la ex que nunca tuve

A vos que fingiste tanto tiempo
Que el que habías elegido era yo
Que no veías a ningún otro
Andate a la puta que te parió

Reconozco tu estrategia sutil
Tu carita plena me desarmó
Tu susurro artero me derritió
Y sobre un catre en aquel cuchitril
Te vi un abril con el chofer, Ramón

Te quise como a un tesoro oscuro
Como el Lamborghini a su motor
Como un vómito a un borracho
Andate a la puta que te parió

De vos aprendí muchas cosas
A amar, a soñar, a dar, a pensar
Y a urdir, calumniar, escabiar, cagar...
Arranqué de raíz margaritas y rosas
Me las di dolido en mi funeral.

Y ahora que mi corazón te mira
Desde el infierno donde se cayó
Hecho añicos por tu negra traición
Espero que acabes malherida
O con hemorroides como Ramón.



jueves, 4 de octubre de 2012

Orgías, ensueños y bivalvos

Dijo alguna vez el Bagre Pereira, legendario predicador bentónico, "no pequéis o seréis peScados". Al observar la inmensa cantidad de moluscos ASESINADOS -o si se quiere, AJUSTICIADOS- que pasan frente a mí, me permito suponer que habían organizado alta fiesta de la lascivia y la promiscuidad para merecer ese destino, una verdadera Gomorra oceánica. Uff, chabón.

Dentro de la empresa que me ocupa -pobres, menos mal que aún no me conocen- desmembro mejillones, alias mussels en inglés o choritos en Chile, durante 9:30 horas todos los días. Cuarenta personas nos ubicamos frente a una cinta circular por donde desfilan los cadáveres aún humeantes de los bivalvos. Como marcha fúnebre, el rugido ensordecedor de las máquinas adyacentes. Un quilombo de puta madre, digamos. Y ahí estamos un largo tiempo todos los días. "Hermoso" tiempo de introspección y desconexión entre la mente y la realidad externa. El cuerpo muta a robot, a engranaje autónomo del sistema productivo.

                                                            Aquí los mencionados Hijos de Puta.

Entre los numerosos ensueños que se suceden dentro de cualquier día recuerdo un proceso mental bastante ilógico. Mientras abría automáticamente los mejillones cortando el músculo flexor en la cara interna de una de las valvas pensaba... como siempre (en pelotudeces).
"Tuc, tuc, tuc, qué fácil. Es como un deporte sencillo. Deporte nuevo. Entra cuchillo, salen las tripas, decía Homero. Bien, bien, cada mejillón equivale a un km de viaje en Tailandia. Admington. Ádmington. ¿Cómo admington? Es BADMINTON. Admington suena a suburbio residencial de una ciudad inglesa de tamaño mediano. Pero esto que veo no es lo mismo. Uf, corté un pedazo de la carne de éste. Ya fue, no me está mirando ningún supervisor. Hay un tipo mostrando varias raquetas con doble mango; claro, porque en el admington siempre se le pega de revés a dos manos. Varias raquetas son negras, y el encordado es muuuy pequeño. Qué raquetas incómodas e inútles. Ché, qué buenos choritos, todos estos están calentitos, se pueden abrir sin usar el cuchillo. ¿El admington se juega muy distinto al badminton? ¡Eh! ¡Smoko! ¡Recreíto, síiiiii, vamooos!".

                                                         Estás posando, flaco, no te la creés ni vos la foto.

Algo así son las divagaciones. O algunas de ellas. Así pasan las horas, hasta que toca hacer la meticulosa limpieza, hora y media de fregar más detalladamente de lo que alguna vez hayas hecho en tu vida. Pero bueno, parece que lo vale. Espero. Creo.

Mientras tanto, si en algún momento se encuentran en un país primermundista y les ofrecen mejillones importados desde NZ, no los compren, por si alguno pasó por mis profanas manos.
Mentira, jaja. Sayonara!

PD: aprovecho para recomendar uno de mis dos blogs preferidos sobre working holiday en NZ, el del genio Bernardo Carignano (www.yomeanimoyvos.com.ar). Ídolo total, aunque la próxima publicaré mi superpreferido de toda la historia para siempre amén :D)

Oda a los intensos (para Karina Celser)(2° versión)

Bienaventurados los intensos
Los que buscaron y rebuscaron
Adentro y afuera de sí
Y entendieron que todo es pasión
Todo pasa por la energía invertida
El entusiasmo, las ganas y la fe.

Bienaventurada vos, si te encontrás
Haciendo fervientemente lo que amás
Siendo vehemente en lo que creés
Porque lo que trasciende,
Sea bueno o no tanto
Es todo aquello que arde
Como un fuego puro e infinito
Es lo que sale de las convicciones
Grabadas en piedra en el alma.

Lo que sos te excede
Más allá de que no te interese demostrar
Exudás tu esencia cristalina
Aunque no todos la merezcan
Cuando bajes al Mundo
Vas a entender de qué hablo.

No cejes, no dejes, jamás
No sigas por el camino recto,
y obvio y común
Saltá a un atajo riesgoso
Con fuerza, con ansias
Que se note tu presencia entusiasta
Cuando te despegues del resto
Gritando fuerte lo que defendés
Arremetiendo contra toda traba
¡Única! ¡Intensa!

sábado, 22 de septiembre de 2012

Guía de ejercicios para fucking inmigrantes

Habiéndose apenas cumplido la mitad de esta travesía hermosa y sinaléptica de la Working Holiday Nueva Zelanda, reflexiono acerca de banalidades, o lisa y llanamente, de pelotudeces. Por ejemplo, acerca de que posiblemente toda actividad tenga innumerables aplicaciones más allá de lo obvio. Por ejemplo, aprender a a actuar puede ser útil para estafas a organismos gubernamentales. Y viceversa (gubernamentales organismos estafan...) (?)
La cuestión es que en la dura lucha por la supervivencia en un país extranjero, un ser humano suele concentrarse en lo monetario ("tarasca" en cantonés; Santi Lema, dixit). Después del trabajo comúnmente no queda demasiado tiempo ni ganas de hacer ejercicio, pero... ¡un momento! ¡Sí se hace ejercicio!
A continuación, ejemplos de rutinas laborales/de entrenamiento (lo que mi limitada experiencia me permite analizar).

Lunes y jueves: stripping (arrancado de ramas) de viñas. 9 horas. Beneficios principales: destreza, velocidad, agilidad generales. Posiblemente uno de los trabajos menos creativos del mundo, pero ¿quién dijo que a alguien le importaba un carajo nuestra creatividad?
Tirar de las ramas y cañas a la mayor velocidad posible (=+$), balanceando brazos, piernas y torso en un movimiento armónico ha demostrado mejorar el rendimiento deportivo en un 36,3%, massssomeno.



2) Martes y jueves: correr junto al camión recolector de residuos. 8 horas. Beneficios principales: velocidad, potencia, especialmente en piernas y hombros. Horas corriendo tramos cortos y explosivos, o más largos alternadamente. Casi siempre en subida, y cargando a upa las poéticas bolsas. Acelerando para volver antes  a casa; nos pagan por ocho horas pero si terminamos antes ¡más tiempo de vida exterior!



3) Miércoles y sábados: descarga de barcos pesqueros. 10-12 horas, entrenamiento corto, ¿vio, Don Cosme? (¡!). Beneficios principales: Desarrollo en fuerza, especialmente en antebrazos, bíceps, dorsales y cupadriceps. Se recomienda que al menos una de las jornadas se entrene en la bodega freezer (-20 a -30 °C): la Academia francesa de Ciencias sugirió que aporta abundantes beneficios en la circulación y stamina. Lo hace Diojkovic, lo hace Navratilova, lo hace Gorbachov, ¿por qué no nosotros?


Bueno, después de todo ese compendio laboral ejecutado unas cuantas semanas, el sujeto debería tener una performance aceptable. Y bueno, puedo subir una colina saltando sin cansarme. Pero yendo a lo importante, hace dos domingos, antes del servicio evangélico en la Iglesia Internacional de Nelson, una anciana china me destrozó juando bádminton. Está bien, yo nunca había siquiera visto la pelota de cerca, pero igual... Hija de mil.
Acá debería haber una moraleja, pero prefiero que quede a vuestro criterio (Doña Karina, amén).


Yo

Escucho y analizo. Pienso.
Siento.
Cuando muera, récenme dos rocanroles
Y no olviden quién me trajo al Mundo.
Querría ver un barniz de dulzura sobre todo lo cotidiano
Pero no brota de mí,
¿cómo puedo exigirlo entonces?
No avanzo sobre un camino
Sin desandar algún otro
Qué va'cer

Prefiero la libertad responsable
Y ardua
A la simpleza adolescente.
Igual, falta un montón.
Aunque cada atardecer
Sobre el Mar fragante
Hace olvidar la fatiga, y esas giladas

No necesito análisis
Creo que más o menos ya me entendí
Tan zoquete como el resto
Tan pillo como los demás
Tan Yo que me doy miedo
(¿?)

viernes, 7 de septiembre de 2012

Crónicas de un basurero en NZ

La vida es como una bolsa de residuos, ¡nunca sabes qué te va a tocar!
La Mamá de Forrest, en una versión libre real (Forrest hubiera sido basurero, o algo así, sin la buena fortuna cinematográfica)

Nota: sucesos verídicos, en su gran mayoría, aunque no en orden cronológico. Quizá ligeramente exagerados por quien escribe. Bueno, che, uno es un ser humano. Dos son dos seres humanos, y así sucesivamente.



7:15. Despertar luego de una reparadora noche de sueño. Premonición laboral indefinida.
7:35. Llamada desde la agencia de trabajo. "¿Deseas cumplimentar una inocente vocación infantil, mientras ayudas a satisfacer una necesidad de esta sociedad que te margina?" podrían haber sido sus palabras. "Sí, acepto, Padre". "Ok, empezás en 20 minutos" (¡!)
7:37. Segunda llamada. "Vas a obtener un resultado negativo en el test de drogas, ¿no?" -"Vos fumá, viejo"
7:59. Luego del test de drogas, estoy subido a un camión con la escoria de la sociedad los muchachos de la recolección, sí, los mismos que piden plata en Navidad. Uno comenta "Bien, por lo menos vos entendés, la mayoría de los extranjeros se queda perpleja cuando le digo 'hop on the rear' (saltá a la parte de atrás del camión)".
9:30. Lluvia y viento inéditos en esta ciudad. Igual sonrío, La Vida es Bella. Así, bolsas voluminosas esperan cada tanto. Pueden pesar de dos a veinte kilos, ¡Bienvenidos a la Tierra de las Sorpresas!
10:45. Saludo a la gente que me cruzo. Pibas responden, usualmente. Gente grande, con suerte agita la mano, desganada. Giles. En cuanto a lo atmosférico, el Cielo se despeja, Dios tenía ganas de asomarse.
Etapa de una hora de paseo casi total, entre campos plagados de ovinos (qué fino que soy), apreciando el viento en la cara mientras el camión fintea valles, montañas y ríos.
11:38.  Ahora el recorrido es un city tour copado. Barrios recónditox y rincones inaccesibles pasan frente a mis ojos. Correr al camión con las bolsas por las calles es un ejercicio interesante, entendido como "durísimo".
13:33. Después de la descarga de orgánicos, empezamos a recolectar vidrio, dispuesto en la calle en cajones de plástico con un agujero abajo para "ayudar a manipularlos mejor". Con la lluvia previa, el agua se acumuló en los cajones, por lo que al levantarlos para ladescarga, el "juguito" cae sobre uno, en una especie de bautismo pagano. Y sí. No hay recreo para almorzar, no combina con la naturaleza de las labores.
14:26. El olor no es ni un cuarto de lo terrible que uno podría esperar, igual creo que hay algún versículo en el Libro Sagrado acerca de "alejarse de los recolectores de inmundicias". Se es lo que se es, y si no, no se es nada (versión libre de Bersuit y Don José).
15:50. Recogiendo las botellas pienso en cómo es posible que la gente beba tanto vino, cerveza, bebidas espirituosas... esas últimas deben ser para elevar el espíritu, creo. El fin del turno laboral es también el fin de una larga conversación con mi compañero "corredor", el capo Francis. Una sesión condensada de historia, filosofía y psicología kiwi.
16:00. "Bien hecho, muchacho" me dijeron. "Tienes futuro en esta noble profesión"

Precognición, un año y medio atrás, en Valparaíso, Chile.



Ustedes

No se atrevieron a devolver
la mirada desafiante
bienintencionada, pero algo incoherente
ustedes tienen su propio canon
de acciones, de emociones, de todo
e intentar prohibir las palabras nuevas
La Palabra
La Palabra es como el río imparable
como una inundación devastadora
que arrasa con los conecptos fósiles
anquilosados, estériles
La Nueva Palabra trae Vida
Ustedes rechazan sus múltiples formas
Incontrolables presentaciones de la Verdad

No importa, la Palabra prevalece
con o sin vuestro consentimiento
es un águila implacable, imbatible
surcando tierras vírgenes
paisajes impolutos
no importa que ahora se vea
todo complicado, todo perdido
la Esperanza renace en cada mota de polvo
que filtra el rayo del Sol
cada amanecer.

domingo, 19 de agosto de 2012

(J)Oda lonliplanetística a Nelson City


Más valen cien sueños en el aire que uno ya alcanzado.
Proverbio chancletudo

El otro día me levanté presintiendo que una pareja de gorriones me preguntaría “¿qué onda ser un apátrida, está bueno?”. Pero no, contra todas las expectativas, eso no sucedió. Sin embargo, de alguna manera que no entiendo me hizo pensar en que este lugar podría ser el verdadero Ombligo del Mundo, el Lugar Primigenio a partir del cual el resto del Planeta surgió.



Tirado al sol una tibia tarde de julio barrí de un vistazo las montañas nevadas del fondo, el mar enmarcado entre la playa, las islitas y el puerto, el estuario flanqueando –con barcos sobre tierra firme, se creen anfibios-, las sierras cubiertas de pinos y, reinando en el medio, la ciudad. Sobre la colina donde me encontraba estaba acorralado por un muestrario de ambientes heterogéneos, armónicos, copados, y me dejé llenar el espíritu en este mágico lugar donde ni siquiera el temerario Eolo se atreve a interrumpir soplando el aire puro en el que nos hallamos inmersos.



La Catedral de estilo gótico, que comenzó a construirse en 1925 y se concluyó en 1972, tiene un aire de misterio tan grande como su ego altura hasta la cruz. Preside una sierra donde según la historia oficial estaba emplazado un fuerte defensivo maorí. Pero cuando uno se encuentra en soledad dentro del magno edificio comprende que eso tiene un aura más mística que el de un atalaya militar. Creedme, ahí había un cementerio, o algún sitio de mística semejante, como un observatorio astronómico, un altar, o una whiskería.



Por tener 50000 habitantes posee un casco urbano enorme; todo es innecesariamente amplio, como la superficie destinada a estacionamiento, los comercios, las viviendas, los espacios verdes (cubiertos de pasto, NO de moco), etc. Rara vez hay terceros pisos, pero hay algunos comercios abiertos los domingos. One of cal, one of aren, ¿”vistessss”?



La ciudad con más desempleo de Nueva Zelanda (he aquí una viva prueba de ello), se encuentra en un punto neurálgico para visitar los Parques Nacionales cercanos, léase Abel Tasman, Nelson Lakes, Kahurangi, entre otros. Aledaños a los suburbios industriales como Richmond y Stoke, sosos, pero supongo que relevantes para algo (si no, el Gobiernos los hubiera vaporizado, ¿no?) existen sitios de interés periurbanos, donde puede llegarse en bicicleta –si uno se levanta con complejo de Tour de France, de acuerdo- o en algún bus, de esos ignotos, que se anuncian en carteles pero uno jamás ve.



Uno de ellos es Rabbit Island. ¿Qué creéis que hay allí? Pensadlo. Tres, dos, uno…
¡No! ¡No hay conejos! Jaja, qué crédula es la gente. Quizá es un anagrama que codifica el lugar de nacimiento de la famosísima acordeonista Barbi Lasdint, reconocida por su habilidad para dar conciertos comiendo sanguchitos de mortadela al mismo tiempo.
Otro interesante sitio es Cable Bay, que no es ni una bahía ni tiene conexión ilegal para el cable -¿para qué cazzo me llevé el televisor Phillips de 14 pulgadas comprado durante el menemato?-. Honestamente no entiendo qué criterio usa esta gente para nombrar los accidentes geográficos. Tampoco los percances geográficos, ni los contratiempos geográficos, a decir verdad. Más allá de todo este palabrerío insensato, Cable Bay es un sitio bello y ventoso, un anfiteatro de montañas, playas de roca y de arena, marisma y bosque nativo al fondo. Belleza, aislamiento y gaviotines, ¿qué más se puede pedir?



Conclusión: no hay conclusión, pero si algún día andan por estas comarcas, no dejen de pasar por la ciudad omnipotente de Nelson. Se recomienda encarecidamente el hostel “The Palace Backpackers”, coronando una colina selvática a una cuadra del microcentro. Mejor, imposible.
¡Buenos caminos, gente beia!

 El hostel, detrás de la supermodelo posando. Mmmm... (¿?)

Él/Ella

Hoy se casó con el campo, y las montañas
Se casó con el mar, y el aire gustoso
Ante la tierra negrísima, húmeda, embriagadora
Del suelo voluptuoso que presta su progenie vegetal

Es un vínculo sin compromisos ni formalidades
Es, lo cual ya significa bastante.
No dura “hasta que la muerte…”
Esto empezó antes
Y no concluirá con el fin de lo material
La Muerte está muy por debajo de los cónyuges
Vuela en un enjambre de moscas ficticias
Hacia el centro de lo Dulce
Avanza de incógnito en el vehículo viviente
Toda la larga noche, y recuerda cosas
Pasa de la risa exacerbada al ensimismamiento
O a la depresión mortal, antes de volver
Al aplomo habitual, inútil pero cómodo

Es decir, se convirtió
En un personaje de Dostoievski
Oh, no.
Bueno, al menos ya volvió al papel.
Su realidad es mucho más cierta
En el papel que en el Mundo.

sábado, 4 de agosto de 2012

Haka, gambling y otras cosas que aprendí en NZ


If you want to tell people the truth, make them laugh. Otherwise, they’ll kill you.
Oscar Wilde

- Los chinos. LOS chinos. Todo en su forma de ver las cosas es distinto. No entienden nada, pobrecitos, será que no pueden abrir bien los ojos, porque desde que nacen los tienen medio pegados. Jajaja, broma. Existen incontables códigos culturales en los que diferimos, así que bastante bien lo que estamos haciendo para fomentar la integración. (¿?)

- A no hacerme el turista pudiente sin serlo. Es decir, no lo hago más.  El dinero gastado en las ciudades grandes, increíble. NZD12 en un café con un muffin. Los mejores que haya probado, a decir verdad. Los últimos que probé, hace cuatro meses atrás. Ahora que lo pienso, no sé si es tan malo.

- A aprender a hablar algo de inglés. Haber pasado un mes y medio sin frecuentar latinos fue positivo. Quizá haya hablado seis horas de español en todo ese tiempo. Igual perder la cotidianidad argenta lo hace a uno menos copado, todavía. Más callado, más asiático. Será que los chinos son mayoría en casi todos lados. Referirse a punto número 1.

- A cocinar. Antes de venir me faltaba un poco afinar mi lomo strogonoff al aceite de manteca y chili, ajaj. O las “esferas de túberculo escaldadas, maridadas con sustancia de tomate y otros adminículos vegetales”, mal llamados ñoquis con tuco. Bueno, no sé, me puedo alimentar por mí mismo, de hecho estuve acumulando grasa para pasar el invierno y desde entonces no me he enfermado.
- A tener cuidado con el auto, más aun en un país donde la mano de obra es tan cara. Sí, tranquilamente uno puede gastar NZD 600 para arreglar menudencias del auto, que nunca se notaron, para que pase la garantía de aptitud (WOF).
- A esperar. Ejercitar la paciencia. Moverse para encontrar laburo, pero mientras tanto disfrutar el ocio constructivo. Yoga, tai chi, terapia holística, todo ayuda. Creo.
- Que a veces no conviene ser demasiado receptivo a la hospitalidad, te pueden convidar unas algas asquerosas. Es preferible declinar la invitación desde antes, si se encuentran con estas algas "kina" o algo así.



- Otras cosas útiles varias, pero que no vienen al caso. (Ah, se hacía el misterioso, el gil.)
(Evidentemente no aprendí el haka ni a jugar en casinos, de hecho ni siquiera intenté lo segundo.)

En fin, cualquiera. Feliz domingo, como decía don Soldán.

Vos

Querés respirar.
Alarmar, rugir.  Colmar al Mundo de Vos.
Sobrevolar las tundras, mil playas.
Colgarte de las hiedras y rezarle al Sol.
Creerte un dragón rudo y temido,
Y asustar de mentiritas,
Aunque todos sepamos que sos incapaz de hacer daño.
Burlarte de Hollywood y las pelis que
Nos hicieron soñar cosas que no nos interesan
Cosas que nos imponen los empresarios lejanos

No querés engrosar las filas de los burócratas
Ni rendirle obediencia espiritual a ningún humano
Vas a rebelarte contra todo, y pronto.
Golpeás con fuerza la puerta al cerrarla,
Y si se rompe, que se rompa
Vas a aferrar lo que querés con ímpetu
Para que no se eleve a los Cielos,
De tan increíble que es.
Correrás sin ropa en el escenario helado de la madrugada
Hablando en lenguas, gritándolas, riendo como demente
Recordando la música de tu tierra
Que te asió, pero vos no pudiste tomarla
Y al final, verás la Luz,
Ultimísima y Primera
Y entenderás que todo era una ilusión
Pero aun así el Mundo es Lindo.

miércoles, 25 de julio de 2012

Charly, Malvinas y piano coreano


“En mi país casi todos aprendemos a tocar el piano cuando vamos a la escuela” decía el otro día la piba coreana clonada de Yoko Ono, mientras la descosía en el instrumento que hay en “casa”. Ahí uno entiende que la magnitud de un glorioso pianista como Yiruma (se pronuncia “iírumá”) no es cosa de casualidad. Es análogo al caso de los velocistas en Jamaica, los capoeristas en Brasil, los balleneros en Dinamarca, o los ladyboys en Tailandia. Acaso también, ¿los músicos en Argentina?
El talento de algunos músicos trasciende toda frontera. El propio Roy, malvinense (o Fucker, si se dice proveniente Fuckland Islands, frecuentemente confundido con “Falklands”), mientras casi se atragantaba con un gran trozo de pan picante reconoció que en la Gran Malvina, los casi cien habitantes se la pasan escuchando a Carlos Alberto García Moreno. Capo total. También reconoció que ni loco quería dejar de pertenecer al Reino Unido, y se entiende desde su perspectiva. No se entiende desde su acento, mil veces más cerrado que el kiwi. Hijo de mil.


Eso me hizo recordar el sublime recital que el ícono dio este último verano en la ventosa ciudad Feliz de Mar del Platilla. Y lo que pude referir al respecto, reconociéndome incapaz de rendir tributo al Groso. Bueno, en fin. Ahí va. Espero que os sea leve (¿?).

Charly fue efectivo como símbolo más que como ser humano en tiempos actuales. Poseedor de una presencia escénica con notable analogía a la de Fabi Cantilo (en el hipotético caso de que ésta fuera víctuma de una mordida venenosa zombificadora, claro).
Por momentos el hechizo se tenía de desconcierto (durante el mismo, es decir, el concierto) , cuando durante los abundantes y bienvenidísimos” solos guitarrísticos Charly intentaba sublimar los ánimos batiendo palmas… como un niño tibetano con mucho Lysoform en las venas lo haría. ¿Era real la falta de coordinación motora? ¿O acaso una perdonable jugarreta irónica? Nunca lo sabremos a ciencia cierta. Lo que quizá significa que podríamos saberlo usando las falsas ciencias, como la parapsicología, el feng shui o el macramé.
Pulgares de ambas manos y pies arriba, para la banda soporte. Una verdadera red de seguridad en la que Charly se apoyó en todo, excepto en ser sí mismo. Con certeza ése es el único deber de Carlis en los shows, en esta etapa de “enfermito recuperado”, y lo hizo Muy Bien 10 Felicitado Sobresaliente Powerpuff.
Séneca dijo alguna vez “la arena es el purgatorio de los que derraman sangre y sudor en ella”, seguramente en latín, y haciendo alusión a los gladiadores del circo. O a los heladeros de Playa Grande. Y el día del recital hubo sudor, perlando nuestras plebeyas sienes conmocionadas. Y hubo, simbólicamente, sangre; se bombeó el sagrado líquido carmesí a presiones siderales, en los benditos que asistimos al momento histórico.

Era difícil predecir la identidad de la última canción. El Hombre Hit del rock nacional cuenta con decenas de composiciones a la altura, que dejasen al honorable vulgo satisfecho, dispuesto a retirarse pacíficamente de la celebración, dando gracias al Señor (o no).
La vida pasada y actualidad de García son más o menos análogas a las de un Ser Humano (promedio), vale decir: nacimiento en familia acomodada, oído absoluto innato, una juventud y madurez plagada de música increíble e innovadora e infestada de sustancias, senescencia pseudorespetable. La vida misma.
Como sea, habiendo transcurrido himnos del calibre de Eiti Leda, Canción del dos por tres y “Rajuña la’ piedras”, las cuencas oculares se me inundaron sutilmente con Canción para mi Muerte. Demasiada intensidad.
Demasiado escrito por hoy.

                                   Hola, mi nombre es Carlos y soy re Capo. Ehhh... ¡alabadme!

ELLOS

Pueden intimidar a algunos
Por la intimintensidad en la mirada
Resplandecen en el gozo, sí
Pero también en el momento aciago
(su pena es casi mejor que ciertas alegrías)

No desmienten la importancia de la proximidad
Pero sobrellevan sobrevuelan;
Los miles de kilómetros
En un microsegundo
Se parecen más a una fina
Capa de cristal semipermeable
Que no admite sólidos
Pero que es fácilmente vulnerada
Por el Amor

Resignifican un duro banco de plaza
O las bobas canciones románticas
Ellos son, existen, se comparten
Él siente los latidos de su pecho
(el de ella)
Y la adivina
Seguro se sincronizan ambos
Acaso después de ese instante eterno
No haya más nada que comprobar
Aunque mañana todo se desmorone
Ya degustaron la Perfección

martes, 17 de julio de 2012

Vive la revolution & la farine de poison!


Fais de ta vie un rêve, et d'un rêve, une réalité. 
Antoine de Saint-Exupéry

Descargar un barco de harina de pescado, ¿qué tan difícil puede ser?
Uhh, loco, interesante. ¿Alguna vez fui al gimnasio? Si la respuesta es sí, ¿para qué? No sé, no se notó hoy, eh.
La bodega de un barco es como un microuniverso con leyes elementales que le son propias. Y uno, siendo un iniciado, es un intruso. Como si estuvieras perreando un reggaetón en un boliche grasa de Villa Lugano y se te aparece al lado Paul McCartney. Es un capo, posiblemente EL más capo… (la dejé picando para los de mente sucia, sí), pero… iá tú sabe’, mi pana boricua.



Bueno, el punto es que uno le paga tributo a alguna deidad menor que debe reinar sobre el Submundo de las Bodegas, lejos del Reino de Apolo, con su aire fresco y su sensación de libertad. Y se paga el tributo de manera justa e inapelable, con dolor (un poco, en la espalda) y sudor (un montón, también en la espalda y en otros sitios, -más o- menos nobles). Nunca sudé tanto en la vida, viejo. Las bolsas de 30 kg de harina de pescado son como cariñosos ositos de peluche que estuvieran rellenos de balas Magnum (suena a muy pesado, no sé). Entonces uno abraza esas tiernas mascotas artificiales y efímeras, y luego intenta enseñarles a despegar, que remonten vuelo como una Moa (¿?), ave pesada y amorfa. O sea, un observador externo podría creer que simplemente uno arroja los sacos hacia el pallet en el que abandonarán esta placenta metálica que es la bodega del barco. Cuán equivocado estaba yo también cuando pertenecía a ese grupo. Cuando no era un “Hombre de Mar” (¿?) ajaja.
Y estas criaturitas son muchas, y el tiempo es tirano; es un reverendo hijo de mil, en realidad. Hay que hacer las cosas rápido, caralho, filho da puta! Así que cansa, pero en serio, no falsamente como en cualquier otro trabajo que haya hecho y en el que creí estar fatigado. Qué naif era en ese momento.

(Nota al margen: Fer, Fer E. Marco, capo, recién ahora me doy cuenta del casi Heroísmo que encarnaste al haber laburado tanto tiempo en esta Noble Arte. Groso. Con todas las letras. Gran Retador del Orden Social de los Objetos (¿?), por ejemplo. Generador Robusto de Osadía Simple y Operativa, si no.)

En fin, lo importante es que este tipo de trabajo enseña a ser más agradecido con Todo lo Otro, por contraste. Es realmente de un valor pedagógico insospechado. De ser implementada la materia “Descarga de barcos de harina de pescado”, podría promover reformas sociales inéditas. Podría cambiar el Mundo. En serio estoy hablando.

Por otro lado, muchos otros problemas de nuestra actualidad social podrían sobrellevarse o paliarse tomando medidas poco ortodoxas… si ya probamos lo obvio, démosle una oportunidad a lo extravagante.
Pongámonos en situación: un mendigo pidiendo en la calle, el transeúnte promedio pasa de largo/lo mira con desprecio/recuerda algún sketch gracioso de Gasalla  (¿?). AHORA, pensemos qué sucedería si el pedigüeño pordiosero preguntase “Voulez-vous me donner un centime?  
¡Ahí cambia todo! Yo le doy toda la plata, le beso las manos y lo alabo en viva voz, mínimo.
Loco, hay que hablar en francés. No es que predique la supremacía de la cultura francesa, pero seguro que la violencia bajaría un 43,72% (por semestre hábil).
Las típicas discusiones cotidianas se volverían simpatiquísimas.
« Ça me fait chier!” “Nique ta mere! Le prix du pain devrait être moins! »
Qué fils de putaine, eh, uh, se me contagió esta porquerie.



En el bondi –alias « colectivo », sí, suena extraño-, un sujeto x (para darle una cierta identidad definida llamémoslo Señor X) que normalmente tendría el celular a todo volumen emitiendo truculentas melodías de Los Wachiturros, reproduciría excelsas melodías con la voz de Edith Piàf ; quizá sus canciones en versión original, o a lo sumo en versión cumbiancha, pero la diferencia sería abismal. Al toque, todos los pasajeros pelando las boinas, las remeras a rayas horizontales blancas y verdes (¿o ésos son los gondoleros venecianos? lo mismo da). Automáticamente se recrearía el Mayo francés, Vive la libertè & la revolution, Baguettes & Croissants pa’ lo’ pibe’, todo el mundo a estudiar filosofía, ensamblar cadáveres exquisitos, protestar severa y sensatamente contra Lo Injusto
repudiar a los hippies pero convertirse en uno
para realizar el viaje místico trascendental
hacia Katmandú.
Minifaldas en Kabul
Empaparse del tenor amargo del opio
Casi perecer en Mongolia
Perder el sentido de orientación
Entre el hambre, la alucinación y
El desasosiego de haber alcanzado
la meta ultimísima
Y entonces el Vacío

Añorar lo idealizado de la patria primordial
Retornar por vías contraintuitivas
Abrazar el ancestral lenguaje, la tradición
Volver a ser un pequeñoburgués porteño
Olvidando el francés
Olvidando la cosquilla visceral
De la aventura que late en el siguiente recodo

O también hay otro sendero :
Transportar uno mismo un cadáver
El propio,
En un ataúd ornado con
Los sueños que abandonamos

jueves, 12 de julio de 2012

Cosecha de puerros = nueva milicia guevarista


“¡Vení mamita, que te cosecho todos los acres!”
Proverbio boliviano.



¿Cómo intentó el Che sembrar la semilla de la revolución en todos los países donde estuvo? Por ejemplo, ¿en la campiña boliviana? No lo tengo claro para nada. Pero podría haber usado lo que estos -en apariencia- inocentes terratenientes kiwis están experimentando con nosotros, en un campo de puerros cerca de Nelson, en la Isla Sur de Nueva Zelanda.

Preparar al soldado para enfrentarse a condiciones adversas: hacerlo estar en el sitio desde largo tiempo antes del amanecer, en lo más crudo del invierno, para tener contacto con los maléficos puerros, congelados literalmente.
Así, de paso, se genera el sentimiento de inconformidad, se desata la dialéctica interna, “¡¿qué estoy haciendo acá?!”, “¡¿Quién me mandó a sufrir para beneficio de unos pocos ricachones que ahora deben estar durmiendo en su tibia y aristocrática cama?!”, etc.

Incluso nos hacen leer el Manifiesto.ª

Pero un verdadero soldado debe saber luchar, porque con inconformidad y marxismo no alcanza, che.

Nada mejor que el cuchillo/machete, arma preferida del Comandante Guevara (auspicia Tramontina, ¡el cuchillo que lastima!), cuya totalidad de usos es ejercitada en el campo de puerro  entrenamiento:
  1. Al extraer el puerro (puerro, no porro, malpensados) del suelo, para despojarlo de tierra se lo golpea repetidamente con el lado del arma, practicando los golpes desvanecedores al Enemigo capitalista.
  2. A continuación se lo despoja de las hojas externas, sucias y secas, usando la fuerza de los brazos (con tatuajes del Che y la Hoz y el Martillo). Se termina de pelar usando la punta del cuchillo, practicando el uso fino del mismo.
  3. Luego se cortan las hojas para que queden de un mismo largo, parejas. Para ello se practica un movimiento de tipo “serrucho”, potencialmente útil para reducir los cuerpos enemigos a partes más pequeñas que puedan ser ocultadas (¡malditos! Yo no quiero hacer eso… Bueno, disculpe mi Capitán… sí, no volverá a repetirse).
  4. Por último, y más importante, se separa la raíz del tallo. Se “degüella” la planta, debería decir. En teoría se hace ese movimiento curvilíneo y extendido para que el  machete no se desafile, ¡pero a mí no me engañan! ¡Es tal como matan a la novia de William Wallace en Corazón Valiente, loco!

En todos los pasos, especialmente al extraer la planta del suelo, se ejercitan mucho los brazos, y por levantar los vegetales del suelo, la espalda y piernas, Comunistas ellas. Además hay un pozo como único servicio sanitario, comemos con las manos completamente embarradas, todo bien al estilo entrenamiento militar. Ah, y el segundo al mando sostiene frente a nosotros demasiadas conversaciones por celular en las que putea a banqueros, o más precisamente “cerdos mercantilistas”.

Bueno, lo lograron Comandantes, ahí nos tienen, ahora ya somos máquinas asesinas, y el proceso fue tan gradual y solapado que casi ni nos dimos cuenta.
Diez hombres de distintas partes del  mundo (Canadá, China, Argentina, Alemania, Nueva Zelanda, Taiwán), preparados para entrar en servicio cuando sea requerido.

En la agencia de trabajo que nos contrata suelen decir “Mañana el campo de puerros”, “el viernes en el Muelle 3”. Y nosotros cumplimos, como siempre, inmigrantes de ropa sucia, auto cachivache y flexibilidad absoluta. Un día dirán “al helipuerto, misión a Ucrania”. Puede ser hoy, mañana, o nunca. Si desaparecemos por un año, bueno, vayan a visitarnos a algún país con quilombos civiles, o mejor aún, practiquen la Revolución tanto como puedan.
Sayonara!


La Base de Operaciones... casi parece un campo común y silvestre.

El Comando, tomando un descanso marcial (?).
Mera y celebrable coincidencia usar una remera con la leyenda "Llama- Bolivia" :)


ªNahh, mentiraaa, jaja.

El Árbol de la Perdición

El árbol de la perdición
de especie desconocida
vigila so la colina
Arrogante y solitario
La gente lo mira torva
mil historias él cobija
y es cama, baño o cocina
según gusto del usuario

Cementerio de colillas
vigila bahía varese
no envejece, me parece
aunque se dé a los excesos
presidiendo unos montículos
de sacrísima basura
no conoce la mesura
y bien guarda los secretos

Huele mal y se la banca
y no es objeto de cariño
aunque algún que otro corpiño
penduló desde sus ramas
las mascotas lo desprecian
y él estoico lo soporta
pero a algún loco que lo frota
su corteza pincha y raspa

Les cuenta a los borrachitos
Que desde Potosí un primo
le envió una efigie del Tío
pero que le dio cagazo
respetuoso del cristiano
y de las buenas costumbres
dio muestras de mansedumbre
y Satán fue deportado